Consejos para dejar de fumar sin ganar peso

Habéis estado muchos años con el cigarro pegado a las manos y por fin notáis que es hora de dejarlo, ¿o no? Pero muchas os seguís negando por el terrorífico rumor de que, al dejar de fumar, llegan los kilos. ¡Pues nada de eso!

Ay chicas que eso de fumar no trae nada bueno… ¿Y ahora os dais cuenta? Aunque no os lo creáis podéis dejar de lado esta absurda y perjudicial costumbre sin ganar ni un gramito de grasa. Eso sí, tenéis que estar muy seguras de lo que vais a hacer y olvidar ese mono imperativo que os domina tanto.

Dos son las claves. Bueno tres, sí. Una de ellas es la alimentación sana. (Sí, sabemos que os machacamos artículo tras artículo en esto pero es que una buena alimentación es muy importante para ti). La segunda clave es hidratarte al máximo y cambiar el chip del cigarro por…chicles, ¡por ejemplo! (Luego no os vayáis a hacer adictas a los chicles…) Y la tercera es el poder de tu mente.

El aumento de peso viene porque el ex fumador necesita llenar su necesidad de humo a base de algo para calmar su ansiedad. Y ese algo en la mayoría de ocasiones se traduce en comidas. Seguro que si lo has intentado otras veces, te ha pasado. Pero aquí es donde entra la alimentación sana. ¿Y si en lugar de hincharte a papas, dulces y similares grasosos, te hinchas a frutas y zumos?

Frutas, panes integrales, verduras, cereales, frutos secos o arroz integral
es lo ideal que debes integrar en tu dieta para acelerar el metabolismo. Y así
acostumbrar a tu cuerpo a trabajar más. (Por si no lo sabías, fumar quita el
hambre y ello significa un trabajo menos de tus intestinos).

Así que alíate a la fibra. Punto uno. Alíate al agua. Punto dos. Sé fuerte y persiste en tu intento de dejarlo. Punto tres. Y el más difícil, la verdad. Porque queramos o no, la nicotina del cigarro nos hace pensar constantemente en una nueva calada. Es como el sexo. Te hace adicto. (Pero ¡tranquila!, el sexo lo recomendamos 100% y cuánto más, mejor). Y creo que deberíamos sumar un punto más, el cuarto: ¡ejercicio!

Siempre que necesites ayuda puedes pedirla a un profesional. Ellos te harán el sufrimiento más llevadero. Leer libros, seguir un control médico, recibir apoyo de tu entorno… Todo es fundamental para conseguir este gran reto. Piensa que una mujer no fumadora es más sexy para los hombres. Además te quitarás todos los malos olores del tabaco y recuperarás esa vitalidad que habías perdido.

Haznos caso y dejarás de depender de esas barritas tan peligrosas y
perjudiciales que se hacen llamar cigarros. Y ya verás qué poco te cuesta dejar
el de después de comer…o el del café…o el de las copas… Es que fumáis
demasiado. ¡Hay que cambiar pero ya!

Autor: Katia Toran

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