Consejos para combatir el frío de invierno

Tras el inusual descenso de las temperaturas globales en 2016, parece que el invierno de 2017 recupera su verdadera esencia. Temporal de lluvia y nieve en el norte, y, atención, hasta en el sur, donde en algunas poblaciones no habían visto un tiempo “tan malo” desde hacía décadas.

A las personas mayores, ya se sabe, les afecta muchísimo esta inusual bajada de las temperaturas, puesto que, al ser más propensos a se infectados por virus que afectan a las vías respiratorias, deben modificar sus hábitos de vida.En cuanto al resto, aconsejo vivir el invierno con alegría, y, aunque esta expresión parezca vacía de contenido, lo cierto es que la falta de sol y las precipitaciones aumentan las sensaciones de tristeza y abatimiento en las personas con tendencias depresivas. La pereza y el asilamiento, que se suele achacar al frío, aumentan, por otro lado, cualquier malestar.frio_invierno

Así pues, hay que salir a la calle cuando la salud es buena y la clave es hacerlo abrigado a capas, lo que nos irá permitiendo adaptar nuestra temperatura a los lugares en los que vayamos entrando. Es decir, poniéndonos y quitándonos prendas. No tiene ningún misterio, pero la primera tendencia al asomarnos al armario es ponernos el jersey más gordo que tenemos, con lo cual sudaremos y propiciaremos esos cambios de temperatura que no favorecen al organismo.

 No sé si sabéis que el frío se contagia mediante el mismo mecanismo que los bostezos. Las neuronas espejo nos hacen reproducir mecanismos fisiológicos ajenos. Si vemos bostezar, bostezamos; si vemos tiritar, tiritamos.

Otro consejo importante es abrigarnos bien la zona cervical, también para dormir. Conocemos el tópico de que «el calor se va por la cabeza”. Si, es un falso mito, pero nunca está de más abrigarse para proteger los oídos del aire frío. Aun así, la zona que más se resiente del frío son las cervicales, puesto que tendemos a encogernos, provocando pequeños espasmos, calambres y tensión muscular.

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Por la noche nos desabrigamos sin querer y si estamos encogidos de frío podemos pasar muchas horas en la misma postura. Al levantarnos ya tenemos un dolor que nos acompañará el resto del día. Puede ser una contractura muscular o simplemente tratarse de rigidez en los músculos y tendones.

Atención también las personas afectadas por migrañas y fibromialgia. Estas dolencias se agravan con los cambios bruscos de temperatura. En invierno, las entradas y salidas a lugares con calefacciones altas aumentan la incidencia de las bajas por dolor de cabeza. Como siempre, recomiendo:

  1. No abusar de calmantes ni analgésicos en la medida de lo posible y practicar una política de prevención.
  2. Estirar un poco las zonas más débiles, cuello y espalda, antes de salir.
  3. Y, en el caso de dolor de cabeza, oscuridad y silencio, nada de azúcares ni grasas en la alimentación.
  4. Practicar yoga, pilates y quiropráctica para fortalecer nuestro organismo de forma integral.

Si queréis un suplemento vitamínico es la hora de incluir la vitamina C, pero también la D y el Omega 3. Alimentos calientes, si, porque reconfortan, pero los que realmente necesitamos son los que ayudan en la protección de nuestro sistema inmunitario: cítricos, carnes magras y pescado azul.

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Ata Pouramini es director de Quiropractic Valencia y autor del libro “Tú eres tu medicinaEs orientador en salud, experto en nutrición y uno de los quiroprácticos más reconocidos . Estudió Nutrición en la Oxford Brooks University, es Licenciado en Ciencias Humanas, Master en Ciencias Quiroprácticas, Doctor en Quiropráctica  y miembro de la Asociación Española de Quiropráctica. 

  Imágenes: Pinterest

Autor: Ata Pouramini

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