Conoce la ELA, la enfermedad que padeció Sthephen Hawking

El pasado mes de marzo recibimos la noticia de la muerte de Stephen Hawking, un físico y astrofísico que revolucionó durante las últimas décadas la ciencia y la forma de percibir el mundo.

Su vida se vio totalmente condicionada debido a la esclerosis lateral amiotrófica –ELA, por sus siglas-. Te invitamos a conocer de qué trata esta enfermedad.

 

 

 

 

Se trata de una enfermedad rara, es decir, que afecta a pocas personas en el mundo. Se caracteriza por ir dañando, de manera progresiva, las células nerviosas encargadas de controlar el movimiento muscular voluntario. De este modo, quien la padece va perdiendo su capacidad de movimiento, en cualquiera de sus posibilidades.

Cuando es diagnosticada, no hay vuelta atrás. Puede empezar con pequeños calambres en las extremidades hasta llegar, con el tiempo, a dejar a la persona totalmente postrada. Si bien todavía no existe una cura, se están buscando tratamientos paliativos efectivos que mejoren la calidad de vida de estos pacientes.

 

 

El caso de Hawking fue excepcional, ya que se le diagnosticó la ELA a los 21 años de edad. En la mayoría de los casos, la edad de diagnóstico ronda los 50. Se desconocen los factores de riesgo de esta enfermedad, aunque todo parece indicar que la genética es la principal responsable de este desorden. Ciertas mutaciones genéticas podrían conducir a una degeneración de la neurona motora y desencadenar así en ELA.

Entre los síntomas principales, destacan: calambres musculares, espasmos en los músculos y/o en la lengua, rigidez y debilidad muscular, dificultades para hablar, y para masticar y tragar. La esperanza de vida de las personas con ELA no es muy elevada, puede ir de dos a ocho años. En el caso de Hawking, en su momento previeron unos cuatro años de vida. Sin embargo, venció todos los pronósticos, personales y generales para este trastorno y vivió más de medio siglo con esta enfermedad neurodegenerativa. Hawking, finalmente, murió a los 76 años.

Todos los que lo conocieron destacaron siempre su buen sentido del humor, su mente y alma, que no se apagaron ante los problemas físicos. Hawking no solo dejó de caminar, por lo que vivió gran parte de su vida en una silla de ruedas, sino que también perdió el habla en 1985. Se valió de un sistema informático para poder seguir comunicándose.

Stephen Hawking fue un científico revolucionario y un ejemplo de vida. Hasta último momento siguió con sus investigaciones, llegó a ser director del Centro de Cosmología Teórica y fue durante más de 30 años profesor en Cambridge.

¡Todo un ejemplo!

Imágenes: Pinterest

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