¿Cómo evitar el estrés de una suegra cotilla?

Las relaciones de pareja no son nada sencillo, es difícil comprenderse, tolerarse y comunicarse, las cosas se complican exponencialmente cuando un tercero aparece en escena y se tornan más oscuras cuando aparece un personaje con más caras y disfraces que el guazón de Batman: la suegra.

La palabra suegra en sí misma es desagradable, analicémoslo y suena a “ogro”, ¿no es así?

Afortunadamente no todas caen en la categoría de “bruja devora nueras”, sin embargo hay algunas “mamás cuervo” que consideran que sus queridos hijitos no merecen que ni el rayo del sol los toque, que el suelo que pisan no es digno de ellos y, como es de esperarse, que la pareja que eligieron es la menos conveniente para ellos.

¿Cómo evitar el estrés con una suegra cotilla?

Piensa antes de declararle la guerra Hay una suegras tan astutas como zorras que nos recuerdan a “Harry two faces”, ese villano de Ciudad Gótica que por un lado es un galán y por el otro oculta su lado siniestro, esta suegra es muy peligrosa ya que delante de los demás (sobre todo, de tu pareja) te tratará como a una de las personas a la que más aprecio le tiene, sin embargo se encargará de patearte las espinillas debajo de la mesa.

Antes de que emprendas cualquier acción es necesario que te des cuenta de qué tan graves están las cosas.

Recientemente el diario Ottawa Sun publicó un reportaje en el que se dan consejos sobre como lidiar con una suegra cotilla, especialmente dirigido a aquellas mujeres que tienen que vivir con la suegra metida en casa, ya sea por que la crisis las ha orillado a compartir techo o porque la “mamitis” de la pareja las ha llevado a esa situación.

Muchas veces las madres de las parejas se convierten en un ángel guardián ya que pueden ayudar a salir de apuros, cuidan a los nietos o están siempre dispuestas a dar un consejo sólo si se les pide.

El problema llega cuando la madre de nuestra pareja se encarga de “supervisar” (sin que nadie le haya pedido) nuestro comportamiento y critica absolutamente todo, desde la lejía que se utiliza en casa para fregar el piso hasta la forma en que preparamos la sopa.

¿Cómo lidiar con ella?

Estrategia inteligente para marcarle el alto a la suegra

La autora del libro: “¿Cómo ganar la lealtad de tu pareja sin asesinar a sus padres?”, Jenna D. Barry, comenta que es fundamental que el hijo (a), o sea tu pareja, le deje claro a la madre que tus sentimientos, ideas y necesidades tendrán prioridad sobre las de ella, en este caso si hay algún conflicto entre lo que uno considera ” bien” y el otro “mal”, la pareja siempre tendrá que decantarse por la opinión de su compañero de vida y no la de su madre. Claro está que si eres menor de edad esto no aplica y tienes que obedecer a tus padres.

Si la madre se empeña en hacer comentarios negativos y criticas destructivas acerca de la pareja, es deber del otro ignorar por completo lo que dice ya que de esta forma evitará hacer corajes y darle espacio a la posibilidad de que la duda entre y te propicie ideas infundadas.

En esta lucha contra la suegra no debes sentirte sola ya que recientemente en Estados Unidos se hizo una encuesta y se encontró que 2 de cada 3 mujeres sienten que su suegra está celosa de la relación que mantienen con sus hijos mientras que 2 de cada 3 suegras, de acuerdo al Dr. Terri Apter, se sienten excluidas de la vida de sus hijos, ¡Qué curioso!

Los datos curiosos no paran ahí, se ha comprobado también que es más fácil que el yerno se lleve bien con su suegra que la nuera con la mamá del novio ya que a las mujeres esta relación les genera un 60% más de estrés en comparación con el 15% de los chicos.

La relación entre suegra y nuera nunca será fácil ya que ambas sienten que están en una competencia inconsciente por la atención del hijo y esto, a su vez, le genera estrés al chico ya que trata de complacerlas a ambas en lugar de tener claro que su pareja debe ser su prioridad número uno.

Tu pareja debe darse cuenta que ya ha crecido

Muchas veces crecer no significa madurar y ese problema está presente en muchas parejas, en la web de terra nos explican que desde pequeños estamos acostumbrados a vivir bajo la tutela de nuestros padres, ellos nos proveen de alimento, ropa y educación, vivimos en su casa por lo que debemos seguir sus reglas; cuando uno decide independizarse inicia un proceso en el que elegimos con qué nos quedamos y de qué nos olvidamos (de lo que aprendimos en casa), esta puede ser una de las razones por las que no ha terminado de pasar la pareja e inconscientemente puede seguir haciendo caso de todo lo que le dicen “los queridos suegros”.

Ambos deben madurar y ser conscientes de que los problemas cotidianos se resolverán entre la pareja y no con los padres de cada uno.

Cada quien debe tener su lugar

El cariño de madre y de pareja son muy diferentes por lo que ninguna debe intentar asumir el papel de la otra (ya que terminarán creando un conflicto personal muy grave en el otro).

No discutas delante de tu suegra

Si tienen alguna diferencia de pareja recuerda este viejo refrán “la ropa sucia se lava en casa” y siempre de buenas maneras, no pierdas los papeles delante de la suegra ya que le estarás dando armas a tu enemigo y luego le dirá esa frase que tanto nos choca: “lo ves hijito, te dije que ESA MUJER no te convenía”.

No permitas que las decisiones de tu hogar las tome gente ajena a él, es como si algún presidente de un país vecino decidiera sobre el destino de tu nación (aunque parezca que esto lo hace EEUU en la vida real, no es justo).

Trabajen en equipo, sé cómplice de tu pareja y no permitas que terceras personas, amigos, hermanas, vecinos o suegras afecten la armonía de tu pareja.

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Autor: Karina Santillan

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