Cómo detectar el bruxismo y cómo tratarlo

El bruxismo afecta a uno de cada diez adultos y es un problema que puede resultar muy molesto.

Veamos cómo detectar y cómo tratar este problema nocturno, cuyas consecuencias pueden experimentarse durante el resto del día.

El bruxismo se caracteriza por el apretar o rechinar los dientes durante la noche, es decir, durante nuestro descanso. Se lo considera una actividad parafuncional del sistema masticatorio, ya que se produce por movimientos involuntarios y sin ningún sentido ni utilidad. Se trata de uno de los desórdenes orofaciales más frecuentes y complejos.

El problema más graves es que, con el tiempo, puede ir desgastando las piezas dentales. Además, una de sus particularidades es que las personas que lo sufren suelen continuar con malestar durante el resto de la jornada.

 

 

Según estimaciones, uno de cada diez adultos sufre bruxismo. Su causa es multifactorial, pero su incidencia se potencia en momentos de estrés.

¿Cómo saber que se padece bruxismo?

El signo más evidente se manifiesta al amanecer, cuando se perciben dolores en los músculos de la masticación y la sensación de haber estado, precisamente, apretando los dientes durante la noche. Otra de las señales -aunque las puede percibir otra persona- son los ruidos o el rechinar de dientes al dormir.

Si bien las consecuencias iniciales pueden ser leves, como pequeños desgastes en el esmalte, con el paso del tiempo puede ser más grave y requerir de una reconstrucción de los dientes para devolverles su forma y función. En ciertos casos, incluso los dientes pueden partirse por el daño lo que, en algunas ocasiones, puede requerir de una extracción de los mismos.

El bruxismo también provoca fatiga muscular y alteraciones en la articulación temporomandibular, que es la que sostiene y permite el movimiento a la mandíbula. Es una zona con muchas terminaciones nerviosas y su inflamación puede desencadenar síntomas que van desde neuralgia hasta dolor articular, entre otros.

 

 

Es un problema que se da tanto en hombres como en mujeres, aunque en los primeros es más frecuente el ver dientes desgastados mientras que en las segundas, los dolores en la articulación temporomandibular.

El principal tratamiento existente para este trastorno es el uso de una placa de descanso, plástica y rígida que disipa en gran parte las fuerzas generadas de forma involuntaria. Existen, por otro lado, otros tratamientos menos convencionales que van desde la relajación muscular hasta la aplicación de botox para reducir la fuerza muscular.

Si el bruxismo no se trata como debiera, con el tiempo, puede llevar a un desgaste e incluso a una destrucción parcial o total de distintas piezas dentales, por lo que es un trastorno que requiere de suficiente atención.

Imágenes: Pinterest

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