La cola de caballo: ideal contra la retención de líquidos

La cola de caballo es una de las tantas plantas con propiedades beneficiosas para nuestro cuerpo y organismo, en este artículo os invitamos a conocer más sobre los usos y ventajas de esta especie silvestre que se emplea desde la antigüedad con fines medicinales.

En principio, la cola de caballo se puede utilizar como diurético: ayuda a eliminar los líquidos retenidos y la grasa acumulada, por lo que se aconseja si lo que necesitáis es bajar de peso y/o deshinchar el cuerpo. En este mismo sentido, ayuda a limpiar el sistema urinario, mejorando trastornos varios y reduciendo el riesgo de piedras en los riñones.

Otra de sus propiedades es que ayuda en la cicatrización y detiene hemorragias: puede tomarse para normalizar sangrados uterinos abundantes, o también para frenar sangrados por la nariz. Esto es gracias a su contenido de ácidos péctico y gálico, que evitan y cortan los sangrados. Por otro lado, es de beneficio para los huesos: gracias a su contenido de silicio, ayuda a fijar el calcio. Se aconseja por ello en personas mayores o en quienes hayan sufrido alguna fractura recientemente.

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Pero además de estos usos internos, también reporta ventajas para el cabello y uñas, para la piel y para problemas oculares como orzuelos o conjuntivitis. Especialmente beneficiosa para la piel de la mujer, la cola de caballo otorga suavidad y nutrición. Está indicada además para reducir los síntomas de eccemas o dermatitis, además de contribuir, como se señaló, a una mejor cicatrización. Tiene propiedades antiinflamatorias que mejoran asimismo cualquier infección de la piel u ocular.

¿Cuál es su presentación? Básicamente, la cola de caballo se puede conseguir seca para hacer una infusión, tal como se realiza cualquier té: la proporción indicada es de una cucharada de cola de caballo por cada taza de agua –se aconseja endulzar con miel o con algún edulcorante ya que su sabor es bastante amargo-, o bien se puede conseguir en cápsulas o en cremas y geles, unas para uso interno y las otras, externo, especialmente empleadas para combatir la celulitis.

Finalmente, debéis tener presente que se recomienda no utilizar la cola de caballo durante más cuatro semanas seguidas para tratamientos internos y seis semanas en aplicaciones tópicas. En caso de sufrir algún síntoma secundario, tendréis que dejar de consumir o usar esta planta de inmediato.

Imágenesuniversonatural.social, betazeta.com

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