Beneficios de los abrazos para tu salud física y mental

Los abrazos son considerados, prácticamente en todas las culturas, como expresiones de afecto, cariño, fraternidad y amor entre personas.

Se brindan entre familiares, amigos cercanos, pareja o al celebrar festividades u otro tipo de celebraciones.

Las muestras de cariño cotidianas son una de las mejores terapias a las que podemos someternos y tiene grandes beneficios para la salud emocional y física. 

Todos necesitamos un abrazo para ser felices. El contacto físico no sólo tiene que ver con la intimidad de una pareja, podemos abrazar a nuestros amigos, padres, hermanos, abuelos o incluso desconocidos. 

 

 

Beneficios de los abrazos 

  • Libera oxitocina: Es la hormona de la felicidad. Cualquier contacto físico con otra persona la libera, cuando interactuamos con las mascotas, durante el orgasmo o al dar el pecho a un bebé. La oxitocina produce sensaciones placenteras y relajantes. 
  • Disminuye el estrés: Las muestras de afecto siempre son relajantes. Un abrazo reduce la concentración sanguínea de cortisol, una hormona implicada en la respuesta fisiológica del estrés.
  • Mejora el estado de ánimo: Al abrazar a una persona se reduce nuestro malestar emocional y contribuye a que nos sintamos mejor a largo plazo. Sí has tenido un mal día te vas a sentir más feliz y más seguro, con la autoestima más elevada y con más energía.
  • Fortalece el sistema inmune: Nos protege de las enfermedades e infecciones. Según un estudio publicado en la revista Psychological Science, las personas que se abrazan a menudo tienen un riesgo menor de contraer infecciones. También afirma que el apoyo social en general disminuye la probabilidad de sufrir enfermedades y trastornos mentales.
  • Aumenta la motivación y la atención, además de ayudarnos a descansar y dormir mejor.

 

¿Por qué nos resulta difícil abrazar a otra persona?

Nos cuesta expresar los sentimientos y contactar físicamente con alguien. Aún así, podemos desarrollar esta actividad muy beneficiosa para todos comenzando con un contacto suave, hasta llegar a un abrazo intenso y prolongado.

Ser afectuoso es algo que se aprende con el tiempo, no hay que asustarse ni sentirse extraño.

¡Dar y recibir abrazos cura los malos días!

Imágenes: Pinterest

Autor: Virginia Bruno

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