Así duerme él… ¡descubre cómo es!

Boca arriba, de lado, de espaldas, en pijama, desnudo, en calzoncillos… ¡Su forma de dormir le delata!

Hay muchas cosas que delatan la personalidad de las personas: sus gestos, su voz, su mirada, su ropa… ¿Pero sabías que su postura a la hora de acostarse también te habla sobre su personalidad?

Sigue leyendo y esta noche fíjate bien en la postura que adopta tu chico a la hora de dormir… ¡Verás como es cierto!

Sin sábanas y sin ropa

Se podría decir que quienes duermen así son un poco infantiles, aunque no en el mal sentido de la palabra. No queremos decir que sean unos críos sino más bien que lo que necesitan a su lado es alguien que les cuide. Su posición fetal a la hora de acostarse hace que se sientan como en el vientre de su madre. Como los niños, requieren mucha atención y son un poco “consentidos” cuando están en la cama: “Cariño, tráeme agua…”, “Nena, ráscame la espalda…”, “Princesa, hazme cosquillitas antes de dormirme…”. La cama para ellos es para dormir y soñar, aunque ocasionalmente también la ven como ese lugar en el que practicar sexo.

Boca arriba y tapado hasta las cejas

Puede observarse en estos hombres que son poco infantiles, poco pasionales y bastante retraídos. El individuo en cuestión suele llevar pijamas (bastante feos normalmente, por cierto) y es de esos que nunca olvida cepillarse los dientes antes de irse a la cama. Estira todo su cuerpo cuando se mete en la cama y ni un concierto de la orquesta sinfónica de Londres tocando a su lado en directo puede despertarle, aunque hay dos cosas que sí: una buena peli X en la tele o un gol de su equipo de fútbol. Vamos, que a estos mejor tenerles como colegas nada más…

Boca arriba y sin tapar

Siempre súper receptivo, quiere ser mimado y consentido. Les gusta que seamos nosotras las que tomemos la iniciativa a la hora del sexo, (ellos suelen ser la parte pasiva, al menos al principio). Y es que enseguida cogen al toro por los cuernos y saben dar rienda suelta a su imaginación teniendo ellos el control absoluto de la situación. No obstante, esto no quita que necesiten sentirse súper deseados por nosotras. Tal vez te “moleste” durante toda la noche pidiendo un poco de atención por tu parte…

Boca abajo y sin almohada

Estos son los mejores, los seductores (y a los que se les suele caer la babilla mientras duermen). Siempre espera a que tu te acomodes en la cama, aunque él está ahí cual tigre hambriento, al acecho y esperando para atacar. Y es que esa posición es la idónea para poder saltar sobre ti en cualquier momento… Es muy instintivo, casi como un animal salvaje, y le encanta ser observado y admirado. Casi casi busca la pose perfecta para estar perfecto a la hora de dormir…

En medio de la cama y acaparando la almohada

Ese gesto bastante egoísta de no dejarte espacio y “robarte” la almohada dice de él que es un hombre posesivo. Pasionales hasta la muerte, pasan bastante de las parafernalias del romanticismo, la ternura y los cariñitos. La cama y todo lo que hay en ella les pertenece (o sea, si tú estás en la cama con él ya sabes quien es tu nuevo dueño…). También son los típicos que tienen un orgasmo y se quedan ahí tirados en la cama y se duermen, y si te has quedado con ganas de más, ajo y agua…

Tapadito hasta arriba pero los brazos fuera

Si te gustan los hombres tiernos y sensibles, ¡este es el tuyo! Es como un osito de peluche al que le gusta que le den un dulce besito y un abrazo sincero antes de acostarse. Pero ojo, esta necesidad de un besito de madre no implica que el chico sea infantil, ni mucho menos. Respetará muchísimo tu espacio en la cama, a pesar de que disfrutará un montón de tenerte a su lado. No es un hombre excesivamente pasional (vamos, que no se levantará con ganas de mambo) pero sí que necesitará una gran dosis de cariñitos en cuanto se levante.

Autor: Itziar Oteo

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