Agotamiento emocional, ¿la enfermedad de moda?

El agotamiento emocional va más allá del estrés o la ansiedad y es algo que no es fácil de identificar.

En el caso del agotamiento físico podemos identificar los síntomas, atenderlo de manera adecuada parando por un lapso las actividades y descansando.

El otro tipo de agotamiento tiene que ver con las emociones qué vamos “tragando”, sin ser conscientes de cómo afectan nuestro bienestar y nuestra calidad de vida.

¿Cómo afecta el agotamiento emocional en nuestro cuerpo?

Muchos investigadores señalan los síntomas de este padecimiento y mencionan cansancio crónico, falta de energía, apatía, desesperanza o agobio.
Todo se vincula al nerviosismo permanente, lo que activa las hormonas del estrés y estás se disparan, en conjunto con las experiencias cargadas de un alto nivel emocional, las responsabilidades laborales intensas o situaciones como haber experimentado una pérdida, una decepción o un hecho traumático. Factores diversos que generan un alto agotamiento emocional.

 

 

¿Cómo nos sentimos aún sin percibirlo?

  • Hipersensibilidad: Todo nos afecta más de lo normal, lloramos y nos sentimos tristes o enfadados por un mínimo hecho.
  • Baja motivación y autoestima: Tenemos pensamientos negativos como que no somos aptos, que no podemos hacer las cosas o que todo el resultado va a ser negativo.
  • Baja el nivel de atención: Nos cuesta concentrarnos, la memoria comienza a tener fallos y tendemos a cometer errores.
  • Depresión: Nos sentimos sin voluntad para nada, agotados.

Consejos para combatir el agotamiento emocional

  • Escuchar nuestro interior: En esos momentos necesitamos parar para tomar un momento para nosotros mismos. Recapacitar y pensar que nos hace bien y que no queremos hacer más para dejar de sentir esa apatía y ese cansancio.
  • Aprender a desahogarnos: Tratar de sacar las emociones negativas que quedan en nuestro interior, ya sea hablando con amigos y familiares o pidiendo ayuda a un profesional.
  • Practicar ejercicio: Hacer deporte es muy beneficioso para mantener bajos los niveles de estrés y ansiedad. El ejercicio nos ayuda a mejorar el ánimo y estar con energía.
  • Practicar alguna actividad que nos cause placer: Tocar un instrumento, pintar, bailar, meditar o escribir ¡Tú eliges!

Ante posibles dudas, no olvides pedir ayuda a tu médico de cabecera o especialista.

Aceptarnos sin querer ser perfectos todo el tiempo, tomar pequeños descansos y no sentirnos culpables por ello.

Estar en contacto con nosotros mismos, con nuestro interior, amarnos y sobretodo valorarnos es indispensable para estar sanos ¡Por dentro y por fuera!

Imágenes: Pinterest

Autor: Virginia Bruno

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