Aceites esenciales y su relación directa con la salud

El uso de aceites esenciales para mejorar ciertas dolencias físicas y psicológicas se conoce como aromaterapia, una terapia cuyos orígenes se remontan a civilizaciones antiguas, como fue el caso de los egipcios.

En la actualidad, su uso se ha distendido y mejorado, gracias a las investigaciones de expertos como el  francés René Maurice Gattefossé, quien a fines de la década del 20 empleó por vez primera el término “aromaterapia”.

Vale destacar que la aromaterapia no es solo una terapia basada en aromas, sino que es más que eso. Es una terapia con plantas aromáticas de las que se extraen sus aceites esenciales. Puede aplicarse mediante difusores o humidificadores, o bien con aplicaciones directas sobre la piel como complemento de masajes, por ejemplo.

 

 

En esta terapia los aceites se eligen y emplean de acuerdo a sus propiedades medicinales. Se cree que a medida que se absorben mediante su aplicación en la piel o por inhalación, sus compuestos activos generan ciertos efectos curativos como el alivio del dolor.

 

El método más conocido de la aromaterapia es a través del uso de un difusor o humidicador. De esta forma, se logra una inhalación directa o indirecta de los aceites esenciales.

Se recomienda recurrir a este método cuando se desee tratar condiciones respiratorias o de la piel.

Otra alternativa es la aplicación directa de los aceites esenciales, en cuyo caso suele acompañarse por masajes, aunque también puede usarse con compresas frías o calientes y en remojo para tratar dolores musculares, como es el caso de la lavanda y el jengibre.

Por otro lado, algunos aceites pueden administrarse en forma de infusión o supositorio para tratar ciertos síntomas o afecciones. Este tratamiento nunca debe ser autoadministrado y deben tomarse bajo la supervisión de un profesional de la salud cualificado.

Repasamos algunos de los aceites esenciales más empleados y sus beneficios para la salud.

Hierbabuena

A esta planta se le atribuyen efectos antiinflamatorios, antisépticos y antimicrobianos. Se recomienda usar para el tratamiento de afecciones de la piel y para mejorar los síntomas del resfriado y la gripe, entre otras ventajas.

Árbol del té

El árbol del té tiene propiedades bactericidas, viricidas, fungicidas y antiinflamatorias que lo convierten en una buena opción a la hora de combatir infecciones.

También está recomendado para tratar el dolor de garganta y las infecciones respiratorias, vaginales y de la vejiga, así como las heridas y una variedad de afecciones de la piel.

Lavanda

La lavanda es utilizada con una gran variedad de objetivos, tanto medicinales como cosméticos. Entre ellos, destacan para el tratamiento de picaduras de insectos, quemaduras, infecciones respiratorias, molestias intestinales, náuseas, migraña, insomnio, depresión y estrés.

 

Niaulí

El niaulí ofrece un aceite esencial de alta eficacia y tolerancia. Al igual que a la lavanda, se le adjudican un gran número de usos. Entre otras, un gran poder antiviral.

Abeto balsámico

Desde antaño, las abuelas utilizaban las yemas de abeto para calmar la tos en enfermedades bronco pulmonares. El aceite esencial de abeto balsámico es usado con este fin, pero con un nivel de eficacia claramente superior.

Eucalipto radiata

El eucalipto radiata proporciona un aceite esencial que ofrece una tolerancia cutánea y una excelente inocuidad. Este eucalipto es ideal para combatir el catarro, es bueno como expectorante y antivírico.

Imágenes: Pinterest

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