8 grandes mitos sobre alimentación

¿Verdad o mentira? Cuántas veces han llegado a nuestros oídos mitos sobre determinados alimentos o trucos para una dieta más sana. En ocasiones, tendemos a pensar que son ciertos y repetimos lo que se nos dice. Otras, en cambio, no les prestamos la más mínima atención, y sin embargo, estamos cometiendo un error.

Para que no te vuelva a pasar, a continuación te presentamos 8 grandes mitos para que descubras por ti misma si son ciertos o no.

1. La cena es la comida que más engorda

Una caloría es una caloría y no importa demasiado en qué momento del día se ingiera. Además, es importante que recuerdes que 8 horas de sueño queman 500 calorías. Por eso, es un error acostarte con el estómago vacío. Lo que engorda es comer sin control delante de la televisión o picar a todas horas.

2. Nada de agua durante las comidas

Mucho se ha hablado sobre la idea de que beber agua durante las comidas diluye los ácidos gástricos y dificulta la digestión.  Esto sólo es cierto si se bebe más de un litro de agua. Sin embargo, uno o dos vasos te ayudarán a hidratar la comida y facilitar su buena digestión. Eso sí, toma agua mineral y no del grifo: es más pura.

3. Que no te falten zumos

Un zumo de naranja es el fiel reflejo de un alimento sano: está cargado de vitamina C, pero sobre todo agua y bastante azúcar. La naranja entera aporta la mitad de azúcares y mucha fibra, que resulta saciante y beneficiosa para el sistema digestivo. Nuestro consejo es que tomes la fruta entera. Si no quieres exprimir la fruta, pásala antes por una batidora para aprovechar toda la fibra.

4. Aceite para que la pasta no se pegue

Por todas  es sabido que añadiéndolo al agua de cocción se evita que la pasta se pegue. Pero esto sólo es cierto en parte: el aceite forma película sobre la superficie del agua de cocción, donde no sirve para mucho. Por eso, es mejor que cuezas la pasta con mucha agua y añadas el aceite a la pasta ya cocida y escurrida.

5. El alcohol desaparece al cocinar

Lo cierto es que el alcohol se disuelve en agua y solo desaparece la parte que se evapora.  Los guisos a fuego lento conservan el 5% del alcohol, los platos cocinados rápidamente, entre el 10 y el 50%, y los flambeados, hasta el 75%.

6. Si te pasas con la sal, pon una patata

Aunque lo repitan chefs y libros de cocina, no funciona. La patata absorberá agua con la sal disuelta, pero no afectará al líquido que queda en la olla, ni al resto de ingredientes. Si quieres conseguir algo, pon la patata, retírala a los 15 minutos y añade un poco más de agua caliente.

7. Los huevos fritos son muy grasos

Existe la idea de que un huevo frito está cargado de calorías y de grasa. No es verdad: un huevo cocido aporta 78 calorías y uno frito, sólo 97. La razón es que la textura de la clara y de la yema apenas absorben el aceite. Desde Nosotras te recomendamos que utilices aceite de oliva para freírlos.

8. La pasta no engorda

Si un gramo de hidratos de carbono aporta 4 calorías, ¿por qué va a engordar más que uno de proteínas que proporciona la misma dosis de energía? Sólo se puede decir que la pasta engorda por todo lo que se le añade (queso, salsas…). Un buen truco es espolvorear levadura de cerveza, en lugar de queso rallado: añadirás más vitamina B a tu plato y restarás calorías.

Imagen: elsoln1.

Autor: Carmen Martinez

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