Por qué una pareja no tiene que ser tu media naranja

En nuestra ‘deconstrucción’ del amor romántico, hemos llegado a varias conclusiones.

La primera de ellas, es que nos han ‘timado’ respecto al amor ‘verdadero’, ese que cambiaría nuestra vida de arriba abajo, que conseguiría que por fin nos sintiéramos plenas, que cambiaría para siempre todo lo que pensábamos sobre el propio amor, la pareja, la familia… Está claro que por fin hemos despertado y que nada es como nos habían contado.

 

 

Lo segundo que aprendimos es que eso de ‘quien bien te quiere te hará llorar’ no es más que una falacia para justificar malas situaciones en pareja que desde luego no tendrían por qué darse jamás. Y por último, hemos conseguido despertar lo suficiente para darnos cuenta de que una pareja no sólo no tiene que ser el centro de la vida, sino que eso de ‘la media naranja’ queda por fin completamente denostado. Y estas son las razones por las que una pareja no debe ser tu media naranja.

Nosotros mismos hemos sido los responsables de llegar hasta donde estamos, de conseguir que nuestra vida sea feliz en cuestiones familiares, de amistad, laborales… Y desde luego, una pareja no vendrá a ‘completar’ todo aquello que nos faltaba. Si algo nos falta, hemos de trabajar en ello para conseguir sentirnos bien, pero nuestra pareja no lo hará. Lo primero, porque nosotros somos seres enteros, con múltiples matices, pero que no necesitamos a otra persona para sentirnos verdaderamente plenos y completos. Entonces, una persona que jamás tenga una pareja, ¿estará incompleta para siempre? Por supuesto que no. Una pareja puede complementarnos, ayudar a que nuestra vida sea mejor de lo que era, porque es un plus y porque suma, no porque simbolice una necesidad imperiosa. Realmente, no tendremos por qué verlo así porque ya somos seres valiosos e independientes, que no necesitamos esa supuesta media naranja para lograr que la vida merezca la pena, porque ya vale la pena tal cual es.

Quiérete primero tú y deja que los demás, simplemente, sumen en esa felicidad.

Imágenes: Pinterest 

Autor: Marta Marciel

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *