5 claves para romper la rutina de pareja con la vuelta al trabajo

Tras meses de horarios más flexibles, rutinas rotas y un poco más de tiempo libre, es hora de gestionar de nuevo en pareja el ocio antes de que llegue del todo el frío invernal.

Según los estudios, aunque las vacaciones suelen ser uno de los periodos de más conflicto en las relaciones precisamente por pasar más tiempo con planes conjuntos, es la vuelta nuevamente a la rutina cuando más se aprecia el estado de salud de las parejas.

Igualmente según se pudo extraer de un estudio americano avalado por sociólogos de ese país, la vuelta de vacaciones y, curiosamente el mes de marzo, son los dos puntos calientes del año en lo que a demandas de divorcio y separaciones se refiere. Pese a esto, no hay que alarmarse, ya que las cifras de 2017 muestran una tendencia que reduce las demandas de divorcio hasta un 4.5%.

Las esperanzas depositadas en limar las asperezas durante el tiempo de relax acaban suponiendo, contrariamente a lo planteado, un momento de gran estrés ante la imposibilidad de conseguir buscar soluciones que sean del gusto de las dos partes. Y a esto hay que sumar, si a la rutina entran también las de los hijos, el tiempo que piden que se les dedique en exclusiva solo en desplazamientos, extraescolares y deberes.

Sin embargo, para quienes quieren seguir apostando por solucionar cualquier conflicto, puede ser el momento perfecto para conseguir romper de nuevo la rutina de la oficina y el día a día, volver a encontrar eso que unió a ambos y descubrir hacia dónde dirigir los siguientes pasos de la pareja.

Según muchos psicólogos, una de las mejores fórmulas es volver a proponerse planes realistas en el corto y medio plazo. Una escapada en otoño, un concierto a dos meses vista, una cena en tres semanas…planes que son viables y que van alargando en el tiempo la apuesta por ir mejorando los aspectos que se detectan como fallos dentro de la relación.

 

Planes que rompen la rutina

Un viaje en pareja

Tanto la planificación como el propio desplazamiento y disfrute es un momento perfecto para volver a entender los gustos e inquietudes de la otra parte y compartir pasiones. Desde una visita a un museo ahora que arrancan las grandes exposiciones, pasando por una ruta en carretera para llegar a destinos con colores únicos, un plan de montaña o turismo activo, encontrar ese punto de unión en algo divertido, con lo que la risa sea protagonista, revitaliza y une de nuevo a la pareja.

Ni siquiera hace falta que sea excesivamente largo. Bastarán dos o tres días para crear recuerdos felices sin la presión de seguir llenando días de actividades. Se trata de disfrutar en pareja no de hacer una agenda maratón.

Noches en pareja

Sorprender de nuevo a la otra parte es vital y, muchas veces, el día a día rompe esta posibilidad por cansancio o diferentes horas de ir a la cama.

Un juego con dados o naipes que pongan en picante la situación puede ser una opción muy original y que rompa el hielo.

Con la cantidad de productos que se ofrecen en algunos sexshop online, basta echarle un poco de imaginación para crear noches de pasión y complicidad inolvidables que no siempre tengan que ser en fin de semana. Sorprender a la pareja con una noche fuera de lo habitual hace que la otra parte se sienta deseada y entre al juego del erotismo nuevamente.

Tiempo para hablar

Muchas veces las prisas y el cansancio hacen que la comunicación pase a un segundo plano. Parar eso y sentarse delante de una cena o un aperitivo en fin de semana con tiempo suficiente para ponerse al día, volver a hablar de proyectos para los siguientes meses y reencontrarse con la persona con la que se empezó la relación es necesario y más que sano.

Basta ponerse en la piel de la otra persona para saber qué le puede preocupar e interesarse por hablar de ello: trabajo, familia, economía, sueños, planes de futuro…todo vale siempre que haya intención de abrirse y compartir conversación.

El mejor consejo: olvidarse de la tecnología

Más de la mitad de las parejas cree que la otra parte pasa demasiado tiempo delante de un dispositivo móvil y deja de prestar atención a su propia conversación. Sentirse desplazado por la tecnología es uno de los reproches más habituales de nuestro tiempo.

Solo echar un vistazo a un restaurante y ver cómo las parejas en vez de conversar miran sus teléfonos es uno de los ejemplos de lo que se está creando hoy en día. Esto es necesario evitarlo.

Quizá el momento de desconexión real es vital. Hay que dedicarse al menos un par de horas de atención al día. Además, servirá de referente también para los hijos, que verán la importancia de la conversación y de deja a un lado la vida virtual.

Hacerse un regalo

Un plan divertido y que devuelve la alegría a cualquiera es un regalo acertado. Debe ser algo personal y que sirva de recuerdo de ese momento concreto, así que habría que cerrar un presupuesto y que cada parte se encargue de seleccionar algo original que también diga algo de sí mismo para la otra persona.

No es una sorpresa. Es un reto. Un reto en pareja. La recepción de ese regalo puede servir también de pista para saber cómo percibe la otra parte a su pareja. Una cita para el intercambio de regalos es uno de los planes que pueden marcar la diferencia de una semana.

No se trata de abrir la cartera y de hacer un gran desembolso, sino incluso de poner un tope consensuado y lanzarse a ver qué se le puede regalar al otro. Es un ejercicio que vuelve a hacer pensar en la pareja, en sus virtudes, en cómo sorprender, en sus gustos…

Imágenes: Pinterest

Autor: Alba Gatell

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