Vaqueros rasgados, ¿sí o no?

Como con casi todo lo que tiene que ver con algo rompedor en el mundo de la moda, ese aspecto en cuestión encuentra dos bandos: los que están completamente a favor, y los que los odian sin medida. En este caso, nos referimos a los vaqueros rasgados. Son aquellos que dejan al descubierto, por ejemplo un poco de muslo, las rodillas completamente, o simplemente están cortados estratégicamente para que la piel se deje entrever. Si no nos decidimos en qué bando estamos, entonces deberemos conocer realmente de qué manera escoger una u otra posición.

Nos encantarán los vaqueros rasgados si… 

No nos importa dejar partes de nuestra piel al descubierto. Es decir, si es algo que nos resulta sexy, si sabemos cómo llevarlos, y sobre todo si no nos importa el qué dirán. También estaremos a favor de lucirlos sea cual sea el momento si los jeans son nuestra pieza favorita a la hora de componer nuestros looks y estamos cansadas de outfits de niña buena en las que los vaqueros son siempre iguales. A raíz de esto podremos pensar también en que es una manera de “romper” nunca mejor dicho, con un estilismo que es demasiado formal.

No podremos llevarlos si… 

No nos resultan cómodos. Lo primero de todo es que debemos pensar en si realmente nos viene bien llevar este tipo de prendas de ropa o no, ya que el hecho de que tengan cortadas la zona de ambas rodillas puede no resultarnos demasiado agradable. Por otra parte, tampoco nos gustarán si no estamos acostumbradas a que el look no esté completamente armónico o marcado a la perfección.

A mayores de estas consideraciones, podemos pensar en una primera instancia que si no nos atrevemos a comprar unos pantalones que vengan de este modo, siempre podremos hacer un DIY con unos jeans que no nos importen demasiado, por si el resultado no es del todo satisfactorio.

Imagen: Scentofobsession

Autor: Marta Marciel

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *