Tendencias Suicidas: el uniforme escolar

El otoño ha significado, desde que tengo uso de razón, el final de la diversión y la vuelta a las obligaciones (antes el colegio, ahora el trabajo) pero también la renovación del armario, los libros de texto con olor a nuevo, la agenda lista para estrenar y la emoción de los planes que todavía están por realizarse.

Sin embargo, hay algo que desde niña me ha hecho envidiar a otros, por aquello del quiero pero no lo tengo: el uniforme escolar. Aunque el colegio de monjas en el que estudié durante mi infancia si lo había exigido, en mi generación ya no era necesario.

Así, que en vez de las bonitas faldas de tablas, los calcetines por las rodillas, el jersey de pico (que tanto me pondría después, una vez abandonado el colegio), las impecables camisas blancas o las estupendas corbatas (me parecían el colmo de la elegancia escolar) los estudiantes de mi colegio nos teníamos que poner un terrible baby de cuadritos en tonos beige y marrones que atentaba directamente contra los fundamentos del buen gusto.

Seguramente todas aquellas que en su infancia tuvieron que vestir uniforme ahora lo recuerden como algo horrible y castrador de la propia expresión de la personalidad a través de la moda, pero a mi, que los veía en la distancia de otros patios me parecían lo más de lo más. Así, que como os podéis imaginar, no quepo en mi de gozo al ver que el estilo “back to school” está de plena tendencia y que puedo ponerme unos mocasines de borlas con falda de tablas y medias a la altura de la rodilla sin parecer una desquiciada con síndrome de Lolita.

En la siguiente galería puedes ver una guía de estilo para conseguir la imagen de vuelta al cole y unas cuantas referencias en las que inspirarte.

Imagen de “Clueless”

Autor: Carmen Lopez

Comparte esta noticia en

1 Comentario

  1. o se si suicidas, pero si muy muy sexys…. yo quiero esos uniformes nuevamente!!!

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *