Tendencias suicidas: la democratización del tutú

Natalie Portman, ballet y languidez. Quédate con esos 3 ¿conceptos? Porque te vas a hartar de verlos y ponértelos esta temporada ¿Cómo llevabas aquello de ponerte de puntillas?

Mi innata torpeza hizo que nunca jamás llegase a probarme un tutú, ni unas zapatillas de puntera ni a llevar ese moño en lo alto de la cabeza que me fascinaba en la infancia. Yo era más de estudiar idiomas o algo que no implicase una coordinación entre las manos y los pies, por eso el ballet me parecía algo fascinante reservado a esos seres lánguidos y gráciles que me rodeaban, es decir, mis amigas.

Para mi desgracia, esa languidez ha vuelto esta temporada: los lookbooks de las marcas muestran en sus imágenes a jóvenes con cara de ensoñación, vestidas de tonos claros y empolvados, con siluetas alargadas y estilizadas, iluminadas por el sol, todo tules, gasas y tejidos vaporosos. Ya se vio en el desfile de Alta Costura de Chanel y ya se ve ahora a pie de calle: el ballet está de moda.

Parte de la culpa la tienen también las hermanas de Rodarte, Natalie Portman y Darren Aronofsky con su película “Black Swan”. Las diseñadoras por ser las responsables del vestuario, él –con su nombre imposible- por ser el director y Natalie Portman por ser tan mona (incluso embarazada), perfecta, grácil, lánguida y todas esas cosas que han hecho que esté hasta en la sopa.

En algunas prendas está tan claro como en las faldas de tul que podrás encontrar en casi cualquier cadena de gran distribución y en otras será una sutil inspiración, pero estará ahí. Vete practicando aquello de las punteras.

Imagen de “Black Swan”

Autor: Carmen Lopez

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1 Comentario

  1. el tutú es bien bonito, siempre que tengas estilo y lo sepas llevar, sino puede quedar hortera como todo lo demás.

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