¿Qué os ha parecido la unión de Custo y Lidl?

Si hace unas semanas nos hubieran preguntado qué tienen en común Custo Dalmau y los supermercados Lidl nuestra respuesta hubiera sido rotunda: «Absolutamente nada». No hubiéramos encontrado ni el más mínimo nexo de unión entre ellos y, obviamente, jamás habríamos imaginado que Custo acabaría diseñando una línea de productos que se vendería entre manzanas, carne picada, merluza, yogures o galletas para mojar en la leche. Sin embargo, la realidad siempre supera la ficción y la extraña pareja acabó casándose y revolucionando al personal. A nivel de notoriedad se ha conseguido el objetivo y no hay quién no tenga una opinión formada al respecto, ya sea para bien o para mal.

A favor, y como no podía ser de otra manera, se han manifestado los ideólogos de la operación. «Con este proyecto hemos querido democratizar nuestros diseños, llegando a todos los amantes de la marca. Para nosotros, la calidad es poder obtener un buen diseño a un gran precio, algo que Lidl lleva mucho tiempo haciendo», explicó el propio Custo Dalmau. Un discurso contradictorio si tenemos en cuenta que Custo se mueve entre precios de gama alta, ¿no?

El diseñador, no obstante, matizó que las prendas que se han vendido en Lidl no se encuentran en el «nivel sofisticado de la moda» sino en el ámbito «fácil y funcional». Un dato con el que explica las diferencias de precio. En el supermercado, las prendas tenían un coste medio de entre 13 y 18 euros y en la tienda (con otras colecciones) encontraríamos precios entre tres o cuatro veces superiores. Sin embargo, ¿seríais capaces de distinguir una camiseta funcional de Custo de una sofisticada?

  • Prendas ‘funcionales’ de Custo:

Custo Lidl

  • Prendas no ‘funcionales’:

Prendas Custo

 

La unión de estos dos criterios: lo funcional y a buen precio y lo sofisticado ha sido la que ha alimentado a los detractores del acuerdo. ¿Qué le parecerá a la compradora habitual de Custo que haya gente que haya comprado prendas de la misma marca en el super y mucho más baratas? ¿Las personas que han comprado prendas de Custo en Lidl, lo harán después en las tiendas? Muchas de vosotras podréis rebatir esta segunda cuestión con una nueva pregunta: ¿Y nos compraríamos una prenda del prestigioso Christian Lacroix lejos de Desigual, marca con la que colabora?

Es cierto que el co-branding (alianza entre dos empresas) es algo habitual en el mundo de la moda aunque, hasta ahora, no habíamos sido testigos de la unión de dos marcas y dos conceptos tan diferenciados tanto por el sector en el que operan como por su carta de presentación (barato el Lidl y caro Custo, básicamente). De ahí que sean muchos los que opinen que con este acuerdo, la marca Custo queda devaluada.

Sea así o no, es necesario resaltar que la operación ha sido positiva en cuanto a números. Ya se han vendido casi las 300.000 prendas que componían la colección Growing by Custo y, por lo pronto, tanto Custo como Lidl parecen estar más que contentos con la colaboración. «En Lidl estamos muy satisfechos con las ventas de la colección Growing by Custo. Es la primera vez que nos embarcamos en una aventura de esta naturaleza y lo hemos hecho apostado muy fuerte. Un volumen de más de 300.000 piezas es mucho más de lo que solemos lanzar para una única acción. Que la mayoría de los modelos se hayan agotado en el mismo día del lanzamiento es más que satisfactorio y nos reafirma en nuestra apuesta por este tipo de colaboraciones», ha explicado el Director de Marketing de Lidl en España, Carlos González.

Puede que al final todo deba resumirse con el típico refrán de que «los polos opuestos se atraen»… ¿o no? ¿Qué opináis vosotras?

Autor: Elena Fernández

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