Lencería remodeladora ¡Nuestros pros y contras!

Queda muy (demasiado) poco para esa fiesta, y no hemos conseguido perder esos quilos de los que pretendíamos deshacernos. No queda tiempo para preguntarnos en qué hemos fallado, y necesitamos soluciones rápidas. ¿Y una corsé? Apostar por lencería remodeladora es ciertamente una alternativa efectiva pero, ¿nos sale a cuenta al fin y al cabo? ¿Qué supondrá abandonarnos a ella?

Cartas (vestido) sobre la mesa y un dilema suspendido en el aire: ¿grasa localizada o bien sujeta? A priori, lo más lógico parece ser decantarse por la segunda opción y pasar a embutir nuestro cuerpo en un body 3 centímetros más pequeño que él.

Pero ¿es realmente la mejor elección? Sin duda, la lencería moldeará nuestra figura, pero no olvidemos que para conseguir eso deberemos enfrentarnos a horas de opresión abdominal-lumbar-pelviana-femoral con probables fricciones y hasta episodios de indigestión (¿os acordáis ahora del eterno “para lucir hay que sufrir”?). Por eso, en redacción nos preguntamos: ¿es la lencería remodeladora la opción más acertada?

Es evidente que cada vez más firmas especializadas como Promise, Yamamay, Intimissimi, Passionata o Agent Provocateur están apostando por unos diseños más confortables y sexys que lejos quedan de las antiguas fajas al estilo Bridget Jones. Pero no olvidemos que el concepto sigue siendo el mismo (constreñir, apretar, ceñir), lo que supone algo de incomodidad.

Así, para que toméis la decisión más justa, os hemos preparado una selección de ventajas (pros) y desventajas (contras) que este tipo de lencería nos aporta con sus apretadas formas.

Pros

  • Cintura efecto avispa. A ella le debemos una cintura sensiblemente más pequeña y de líneas más suaves.
  • Refuerza zona del vientre. Aun si no tenemos un vientre plano, podemos reducir algo de volumen y, con ello, alisar nuestra silueta.
  • Glúteos sujetos y reafirmados, gracias a la tecnología push up que ya incorporan muchos modelos.
  • En los últimos modelos, ya no se marcan las costuras gracias a la tecnología láser.

Contras

  • Resulta algo antiestética (si lo comparamos con un conjunto clásico de lencería), sobre todo los conjuntos de colores claros
  • Poco práctica. Especialmente a la hora de ir al servicio. Por eso, nada mejor que evitar la ingesta excesiva de líquidos a lo largo del evento.
  • Puede resultar incómodo. Aunque los últimos modelos sean mucho más confortables, los bodys están ideados para comprimir, lo que puede ocasionar algo de indigestión si nos espera un gran festín.
  • Mala circulación. Sobre todo en la zona femoral, las prenda constrictoras pueden ocasionar una mala circulación, lo que termina traduciéndose en celulitis.

Finalmente,  hemos obtenido el mismo número de pros y contras, pero… ¿Qué razones os pesan más? De momento, os dejamos con una selección de prendas para que razonéis…

 

Imágenes: OrdersMax.

Autor: Carola Mayol

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