Yoga para combatir el estrés escolar y el TDAH

Food&Yoga, un nuevo espacio de yoga y meditación en el centro de Barcelona, ofrece clases de esta disciplina para niños a partir de los 4 años

El yoga aporta herramientas para el autoconocimiento y técnicas de relajación muy útiles para el futuro

Con el inicio del nuevo curso escolar, los niños empiezan una época de largas jornadas en clase, deberes y actividades extraescolares. Marta Vilaplana y Pepe Roca, impulsores del nuevo espacio Food&Yoga en Barcelona, comentan: “Cada vez vemos más niños estresados. No sólo por todas las tareas y obligaciones que tienen, sino también por situaciones externas como la presión que les trasladan sus padres del trabajo o las relaciones con los compañeros de clase”.

 

 

En este contexto, Vilaplana aboga por potenciar la práctica del yoga y trapecio con niños para enseñarles técnicas de relajación que les servirán toda la vida: “las actividades lúdicas son la base del método de aprendizaje: prima el juego y luego la imaginación. Les ofrecemos una guía, pero nunca imponemos la actividad concreta. El objetivo es que el niño sienta que puede crear, desarrollarse y expresarse individualmente. La finalidad de nuestras clases es el autoconocimiento para combatir el estrés.

Por otro lado, diversos estudios han demostrado la eficacia del yoga en casos de Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), que padece entre un 2 y un 5% de la población infantil, según datos de la Federación Española de Asociaciones de Ayuda al déficit de Atención e Hiperactividad (feaadah).

“El niño no ve más allá del presente y del futuro inmediato. Ese estado del ahora es un arma muy potente para la práctica del yoga, en especial en casos de TDAH porque les damos herramientas para aprender a relajarse y centrarse en una actividad concreta, comenta Vilaplana.

 

 

En este sentido, practicar yoga como una primera actividad entre los 4 y los 6 años puede ser muy beneficioso para el niño. Esta disciplina aporta autoconfianza, control y conocimiento del cuerpo, lo que asienta unas bases psíquicas y corporales para el futuro.

Vilaplana prosigue: “A menudo elegimos las actividades extraescolares por conveniencia de horario o por pura intuición, pero no tenemos en cuenta las necesidades y capacidades reales del niño. Con el yoga, los niños aprenden de sí mismos, se autoconocen y pueden ver cuáles son sus gustos y capacidades para elegir otra actividad más adelante. Por ejemplo, ayuda a dominar su expresión corporal para hacer danza, ganar flexibilidad para practicar gimnasia o incluso aprender a controlar sus emociones para jugar a deportes de equipo”.

Food&Yoga es un espacio de yoga y meditación que acaba de abrir sus puertas en el centro de Barcelona (Gran Via de les Corts Catalanes, 692) con el objetivo de ser un refugio del frenesí de la ciudad.

 

 

Está concebido como un espacio para respirar, conocerse mejor, crecer y auto conectar. En cuanto a su oferta culinaria, su carta empuña el concepto comida de sanación y ofrece una carta saludable con un amplia oferta vegana y vegetariana.

Imágenes: Food&Yoga

Autor: Alba Gatell

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