Eva Campos vence a las dietas en «Soy más lista que el hambre»

Las mujeres somos un ejemplo de superación, de fuerza, de independencia y de empeño. Si pensabais que no es posible conseguir cumplir un sueño gracias a una misma, estábais muy equivocadas. Conoced, si no nos creéis, a Eva Campos Navarro. Ella es la autora de «Soy más lista que el hambre».

ABC lo acaba de incluir en la lista de los diez mejores libros de autoayuda, por lo que, seguro, os va a interesar. Eva Campos ha sido una mujer con curvas prominentes durante muchos años de su vida. Hasta que un día dijo basta y sacó toda su voluntad y su confianza en sí misma para recuperar una figura atractiva y con la que sentirse más guapa.

Durante dos décadas padeció sobrepeso y llegó a obsesionarse con sus kilos hasta el límite de estar en dieta permanente durante mucho tiempo. El gimnasio, los endocrinos, las listas semanales de comida y mucho, mucho esfuerzo fueron constantes de su vida.

Pero entonces algo cambió en sí misma y decidió investigar el por qué había llegado a dicho punto, qué le ocurría y cómo podía cambiar su infelicidad. Ahora, después de algunos años, puede decir orgullosa y muy contenta de su auto control y de su motivación, que ha perdido 70 kilos de peso. Y es que Eva llegó a pesar 130. Sabía que necesitaba abandonar ese aspecto de sí misma, y no solo por estética, sino por salud y por felicidad.

No le importaba el cuándo, el cómo o el cuánto. Eva, felicidades, porque lo has logrado. Has cogido el toro por los cuernos y has conseguido tener una mejor relación con la comida. Toda su historia ha sido plasmada en Soy más lista que el hambre; así como experiencias de otras personas con sobre peso. Un libro que ha conseguido cambiar su vida, pero que también puede cambiar la tuya.

Ha sufrido y ha vivido una época de cambios, de inestabilidad y de esfuerzo. Pero la mejoría que ha experimentado ha valido la pena. Y ahora, con una vida sana, está más feliz que nunca. Ahora sí que puede decir que es más lista que el hambre.

Conoce a Eva más en profundidad en nuestra entrevista en exclusiva. Conoce cómo ha conseguido superarse a sí misma y qué puede aconsejarnos de lo que ha vivido. ¿Su lema? Ámate, respétate a ti misma y nunca, nunca te des por vencida. Así conseguirás todo lo que te propongas.

1. ¿Cómo descubriste que era el momento de cambiar de vida, de hábitos y de alimentación?

En realidad no hubo un único evento aislado que me dijera, “es hora de cambiar” sino que yo sentía que había algo que no estaba bien conmigo misma. Tenía una vida que para cualquiera sería una buena vida; una familia estupenda, una pareja que amaba y me amaba, amigos, vida social, un buen trabajo en donde era reconocida, etc. Y de hecho, yo misma creía que era feliz con esa vida. Pero, sin embargo, yo no me sentía bien, era como un agujerito por el que sentía que algo se me escapaba. Y de repente un día lo vi claro; no era feliz ni conmigo, ni con mi vida ni con mi cuerpo. Así que, tras llorar horas y horas, decidí ponerme a ello y buscar qué es lo que me estaba pasando para hacer que dejara de pasarme. Y a partir de ahí, mi vida, mis hábitos y, desde luego mi alimentación, cambiaron.

2.  ¿Crees que las personas con cuerpos esbeltos y esculpidos rechazan a las personas con sobre peso? ¿Qué les dirías a todos ellos?

No ,no creo que todas las personas así rechacen a las personas con sobrepeso. No obstante, si alguien rechaza a una persona por su sobrepeso, sin lugar a dudas debería repasar sus valores personales y su valor como persona.

3. ¿Crees que el sufrimiento que has tenido durante tantos años motivó tus ganas de cambiar? ¿O fue por salud, y por y para ti misma?

La motivación, sin lugar a dudas, fue por y para mí misma, para mi felicidad, para sentir que puedo conseguir cualquier cosa que me proponga. Para llenar ese agujerito del que te hablaba antes. Y es que la motivación tiene que ser siempre interna porque si lo hacemos, por ejemplo, porque nuestra pareja nos quiera más, ¿qué pasaría si la relación se rompe? Que nuestra motivación se va con ella, y adiós objetivos. Y doble frustración; no cumplir con la dieta o el proceso de pérdida de peso y el fin de una relación. Así que sí, fue por mí misma, por tener una vida sana, llena de cosas que deseo vivir, por sentirme bien conmigo misma y, en definitiva, ser la persona que realmente soy.

4. Eva tú has probado muchas dietas. Aconséjanos, con todo lo que has aprendido, cuál es la mejor forma de comer.

La mejor forma de comer es aquella sana, equilibrada y que se ajusta a nuestra vida. Así, por ejemplo, si tenemos una vida muy sedentaria, comer muchos alimentos energéticos es casi garantía segura de sobrepeso. Lo que está claro es que cada persona tiene que encontrar la mejor manera de alimentarse para ella, no confiar en que si tal dieta de tal libro o que han encontrado por Internet le fue bien a su vecina, a ella también le irá, porque ni tiene el cuerpo de su vecina, ni la vida de su vecina, ni es su vecina. Así que la mejor forma de comer es aquella que respeta a tu cuerpo, a tu vida y a tu entorno.

5. ¿ Y con qué tipo de entrenamiento o rutina lo has combinado?

La fórmula con la que conseguí bajar de peso se centra en un control médico, una buena alimentación y, en mi caso, me gusta hacer cosas al aire libre. Por ejemplo, ahora estoy aprendiendo (de nuevo) a patinar. Como decía antes, hay que encontrar cosas que realmente nos gusten y vayan con nuestro estilo de vida, que nos diviertan y nos supongan pequeños retos que ir superando, poco a poco, sin exigirnos tanto que nos sea imposible cumplirlos.

6. ¿Por qué crees que la mente y la cabeza son factores fundamentales para conseguir perder peso y verte mejor a ti misma?

Un ejemplo muy sencillo que siempre pongo para ilustrar esta cuestión… Imagina que te duele la garganta, y bajas a la farmacia a por un medicamento para ese dolor. El dolor sería el sobrepeso y el medicamento, los kilos de más. Cuando ya has bajado cinco veces en seis meses, el farmacéutico te pregunta que cómo es que te duele tanto la garganta, y le dices que tienes la costumbre de dormir todo el año con la ventana abierta. Esa costumbre serían los malos hábitos. Extrañado te vuelve a preguntar, “pero mujer, ¿para qué tienes que dormir con la ventana abierta?” y, sin darte cuenta, respondes “Es que me da miedo estar encerrado”. Es decir, tienes claustrofobia. Y esto es lo que nunca nos preguntamos, para qué tenemos esos malos hábitos. Lógicamente, puedes hacer la firme decisión de no volver a dormir con la ventana abierta (cambiar el hábito) pero si no trabajas esa claustrofobia, antes o después reaparecerá y volverás al círculo de dormir con la ventana abierta y tener que volver a la farmacia. Y es ahí en donde nunca se trabaja, en llegar a descubrir qué hay detrás de esos malos hábitos, de esa mala alimentación, del uso real que hacemos de la comida.

7. Consideramos que, cuando una persona necesita ayuda, necesita y merece todo el apoyo de su alrededor. ¿En quién te has apoyado tú durante todo este tiempo?

Mucha gente en lugar de abrirse a su entorno y pedir ayuda, lo que hace es exactamente lo contrario; se encierran y comienzan dietas o procesos a escondidas de su entorno. ¡Error! Hay que apoyarse en el entorno más cercano, decirles que tienes esta situación y que quieres solucionarla y hablar con ellos, comunicarles cómo te pueden ayudar. Yo lo hice con mis amigos, mi familia y mi pareja. Y, desde luego, una gran ayuda viene a través de grupos de personas que están en tu misma situación, grupos en los que apoyarte y en los que apoyar, aprender y trabajar. En el caso de la Escuela de Bienestar y Salud (Escuela que dirijo y gestiono orientada a ayudar a las personas en este proceso), la mayor parte de las actividades son grupales, puesto que he podido constatar a lo largo de todo este tiempo que el apoyo grupal es una de las mejores vías para poder conseguir los objetivos.

8. ¿Cómo surgió la idea de empezar con el proyecto «Soy más lista que el hambre«?

Estuve una época en Asia. Cuando volví a España la primera vez, me planteé qué es lo que realmente quería y tenía que hacer. Y, de repente, la idea vino a mi mente; ayudar a los demás a salir del mismo infierno por el que yo había pasado durante tantos años. Desde hace muchos años me ha gustado escribir, así que uní ambas pasiones y de ahí nació el libro Soy más lista que el hambre. Está escrito con el corazón, con la experiencia de muchos años de sobrepeso y obesidad, sufriendo y no viviendo lo que quería vivir. De alguna manera creo que he escrito el libro que si hace quince o veinte años hubiera caído en mis manos, me hubiera dado una percepción muy diferente de mí y de mi papel en mi propia vida. A partir de ahí las cosas se fueron sucediendo, y poco a poco proyectos como la Escuela de Bienestar y Salud o la ayuda social desde el proyecto Soy más lista que el hambre han ido viendo la luz.

9. ¿El libro te sirvió como ayuda, para recordar todo lo que habías vivido y para convertirte en una persona más segura en ti misma?

El libro, ante todo, me sirvió para saber que cualquier meta o sueño que me planteara lo podría cumplir. El escribirlo fue fantástico, me reí mucho de mí misma y recordando algunos momentos por los que había pasado en mi proceso. Pero, sin lugar a dudas, el libro está escrito con la esperanza de poder llegar a muchas personas y apoyarlas y ayudarlas a conseguir la vida y el cuerpo que desean, que se merecen y que pueden alcanzar.

10. ¿Qué crees que puede encontrar la gente en tu libro que no encuentre en otro libro de dieta y motivación para perder peso?

En “Soy más lista que el hambre” no se habla de dietas, ni de métodos, ni te dice cuál es la mejor fórmula para perder o mantener el peso. El libro va más allá. Habla desde mi propia experiencia, desde la experiencia de muchas otras personas, de cuáles son las posibles causas para el sobrepeso y cómo combatirlas, pero sin largas teorías, artículos académicos o batas blancas. Habla dirigiéndonos a la acción, a hacer en vez de quedarnos parados, a vivir y experimentar en vez de buscar una receta mágica. Habla de qué es lo que hay por detrás y nunca se habla, pero sobre todo desde un prisma muy diferente; desde el prisma de quien lo ha vivido, sufrido y superado.

11. Defines tu historia como un proceso pero, ¿qué valoración tienes de todo esto y qué te ha enseñado todo esto?

No reniego de todo lo pasado. Para mí ha sido una experiencia vital muy importante, tanto así que me ha cambiado la vida. He vivido muchas situaciones que no se las deseo a nadie por causa de mi sobrepeso, pero también he aprendido mucho de esas situaciones. Y el haber conseguido superar esa situación, sin duda alguna, para mí ha sido una gran lección. He podido cambiar mi vida en todos los aspectos, sé que puedo conseguir lo que me proponga y, desde luego, ayudar a los demás a que consigan sus sueños es algo muy enriquecedor a todos los niveles.

12. Has conversado con muchas personas para ejemplificar al máximo y acercar el coaching a tus lectoras. ¿Qué has aprendido de todas estas personas? ¿Y crees que le aporta un toque de diferenciación a tu libro?

¡Aprendo cada día de todas las personas! Es maravilloso ver cómo cada persona tiene su historia, que es diferente, que cada cual tiene su proceso y su camino. Que no somos únicos y que la fórmula perfecta es que cada cual encuentre la suya, con apoyo, sí, pero sin decirle lo que tiene que hacer, porque, de esta forma, las personas cogen las riendas de su vida. Es impresionante ver cómo cambian sus vidas, algunas de forma más radical que otras, cómo dejan ver esa persona mágica, especial y maravillosa que se escondía tras los problemas con el sobrepeso y la comida. Y creo que mostrarlo en el libro ayuda a otras personas a darse cuenta de que no están solas, de que como ellas existen cientos, miles, quizás incluso millones de personas que han sufrido esta situación y han salido de ella, historias reales de personas reales que pueden ser o no iguales a la nuestra, pero que seguro nos aportan un punto de vista diferente que también nos ayuda.

 13. Nos enseñas que para perder peso no hay milagros, que tienes que trabajar durante todo el proceso, quererte y estar segura de ti misma, de que vas a lograr lo que te propongas… ¿Cómo ves ahora el futuro? ¿Te consideras más feliz ahora, no solo con 70 kilos menos sino con el cambio de chip, con el cambio de mentalidad que has tenido; o crees que cualquier persona puede ser feliz, tenga el peso que tenga?

El futuro, para mí, son millones de posibilidades, y todas y cada una de ellas están a mi alcance. Solo depende de lo que yo haga ahora, en el presente. Por tanto para mí el futuro es un libro maravilloso que yo soy quien decide qué escribe en él. Los cambios que se han producido en mí, en mi cuerpo y en mi vida hacen que me pueda decir que me considero una persona feliz.

Sobre la idea de “gordito feliz” yo creo que, en el momento en que dejas de hacer una única cosa por tu cuerpo o tus complejos, no eres feliz. Yo me creía una persona feliz, con todo lo que en la vida se puede desear, pero me di cuenta de que en realidad no era así, sino que lo que estaba haciendo era conformarme con lo que “me había tocado”; un cuerpo que me limitaba no solo físicamente, sino también mental y emocionalmente. Y dentro de esa resignación me creía feliz. Pero la felicidad no lleva, al menos para mí, en su definición la palabra “resignación” así que cada persona debería hacer un ejercicio de sinceridad y responderse a sí mismo si es realmente feliz o se cree feliz dentro de esa resignación a vivir “lo que nos ha tocado”.

14. Nosotras también creemos que es una lectura obligada, pero, ¿a quién recomendarías «Soy más lista que el hambre» y cómo animarías a todas las mujeres que quieren perder peso que se decanten por un proceso sano y equilibrado, como el que tú defiendes?

Yo recomendaría el libro a todo el mundo, incluso a aquellas personas que no tienen sobrepeso. El libro está escrito orientado a la pérdida de peso, pero es válido para cualquier otro objetivo que te puedas proponer en la vida o a buscar qué es eso que no te hace sentirte del todo pleno pero no sabes qué es. Y desde luego, a cualquier persona que esté o vaya a emprender un proceso de adelgazamiento o que ya lo haya terminado. Porque estar delgada no es el único objetivo, sino no volver a coger esos kilos de más. Y es que hay una segunda parte que nadie nos cuenta: ¿qué pasa cuando has conseguido tu objetivo de perder esos kilos de más? El libro enseña estrategias que se pueden mantener en el tiempo, en realidad muestra una nueva forma para relacionarte contigo misma que va más allá de verte delgada.

15. Has vivido en sobre peso muchos años, y ahora, con tantos kilos menos, ¿qué diferencias notas? ¿Crees que es mucho más fácil vivir teniendo un peso normal? ¿Te consideras afortunada por haber conseguido y haber aprendido a vivir mejor por ti misma?

Mi vida y yo somos completamente diferentes. A nivel físico, ni qué decir tiene que me veo mucho más atractiva, he dejado de lado los shorts bajo las faldas, puedo bailar, correr, caminar, no me canso tan fácilmente, mi cuerpo está perfectamente de salud, puedo ser mamá en cualquier momento que lo decida ser, mi piel está más saludable, y muchas otras cosas, incluso a nivel sexual hay mejoras impresionantes. A otros niveles, puedo hacer la vida social que quiera sin sentir el fantasma de los complejos, puedo comprar la ropa o los zapatos que quiera y no quedarme con lo que me vale o va bien aunque sea horrible, ir a la playa o a la piscina sin taparme, decidir qué quiero hacer y hacerlo, etc. Pero sin lugar a dudas es a nivel mental y emocional donde mayores cambios y mejoras he notado; tu autoestima se eleva, la confianza en ti misma, aprendes a manejar tus emociones, no permites auto castigos (y mucho menos castigos de otras personas), incrementas tu valor para ti misma y, por tanto, para los demás, etc. Pero no es el hecho de estar más delgada lo que te facilita la vida, sino ese descubrimiento, esas potencialidades, esas nuevas herramientas que te permiten conseguir este o cualquier otro objetivo.

Afortunada quizás no sea la palabra, porque creo que todas las personas, sin excepción, pueden conseguir todo lo que se propongan, no he hecho algo que no pueda hacer cualquiera de vuestras lectoras, pero sí que me siento feliz de haber vivido esta experiencia y de poder ayudar a los demás a superarse.

Autor: Katia Toran

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1 Comentario

  1. Me merece mucho respeto aquél que desde su propia experiencia, tiene la motivación para ayudar a los demás. No creo que sea oportunismo, sino una forma de ganarse la vida mediante una actividad que apasione.
    Gracias por este testimonio que además me parece muy acertado. Unos más que otros, pero casi todos hemos sufrido o sufrimos de sobrepeso en la sociedad actual. Malos hábitos alimenticios, sedentarismo, estrés… tantos factores entran en juego, que para verdaderamente proponerse estar delgado y sano hay que hacer un exhaustivo ejercicio de introspección. A mi me ayudó mucho ponerme a documentarme, y la red es un buen comienzo. Encontré una página por casualidad que recomiendo mucho: http://www.stopgrasa.com. En ella se ofrece valiosa información acerca de mitos en las dietas, hace comparativas de las actualmente existentes y que tantos seguidores tiene, analiza sus pros y contras, y descubre alimentos de gran valor nutritivo y muy sanos que, al menos yo desconocía..

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