2 ejercicios de Yoga para desestresarte estas Navidades

El Yoga será tu salvación en esta época del año, ya que seguramente te sientes más estresada que de costumbre. Se acerca la Navidad y, con ella, el mes de recorrerse todas las tiendas en busca del regalo perfecto, las infinitas comilonas con la familia y las cenas con los amigos… Y con tanto ajetreo olvidamos centrarnos un poco en nosotras. Por eso hemos decidido traerte 2 ejercicios fáciles y muy eficaces de Yoga que puedes practicar donde y cuando quieras:

El gato y la vaca

Son las posturas idóneas para empezar una sesión de Yoga, ya que con el gato y la vaca ayudarás a calentar poco a poco la espalda. Además, van genial para aliviar tensiones, así que si las practicas, serás una persona nueva. La postura del gato, tal como se ve en la imagen, sirve para estirar la parte posterior de la espalda. Mientras que la vaca, nos ayudará a estirar la anterior. Con estas dos posturas de Yoga, irás movilizando la columna lentamente, a la vez que descargas estrés y masajeas los órganos interiores. 

Sólo tendrás que ponerte a cuatro patas, cual gato, colocar las manos a la altura de los hombros y las rodillas a la altura de las caderas. Una vez hayas imitado esta posición, debes mirar hacia abajo y asegurarte de que creas una línea desde la espalda hasta la cabeza. A continuación, activa el abdomen llevando suavemente el ombligo hacia adentro. Ahora es cuando deberás imitar la postura de la vaca: mira hacia delante y coge aire. Abre el pecho mientras arqueas suavemente la espalda y suelta el aire cuando vayas a volver a la postura del gato. 

Bebé feliz

El Yoga es una técnica ancestral que sirve para mantener en equilibrio mente y cuerpo, por lo que mientras realizas los ejercicios deberás relajarte y concentrarte en tu “yo interior”. Si practicas esta postura, ayudarás a abrir y relajar las caderas, alinear y alargar la columna y el cuello, abrir el pecho, relajar la espalda y el sistema nervioso. Además, si la haces antes de dormir, te ayudará a conciliar el sueño.

Deberás tumbarte boca arriba y llevar las rodillas al pecho. A continuación, coge los pies por los deditos, como hacen los bebés. Flexiona y abre las piernas todo lo posible, llevando las rodillas hacia el suelo. Si te balanceas de un lado al otro, realizarás un agradable masaje a tu zona lumbar. Es importante que respires de forma consciente por la nariz.

Imágenes: Vogue, Pinterest

Autor: Ane del Moral

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