En decoración… todo al blanco

La influencia nórdica es un hecho en decoración. Los diseños diáfanos y la amplitud que le dan las tonalidades que vienen desde la fría Europa han llegado a nuestros hogares y prometen quedarse.

En este caso, nos referimos a la apuesta total White que no podemos dejar atrás. Se trata de incluir el color blanco en todas sus formas y versiones posibles para que la casa parezca mucho más grande, y para que nos sintamos completamente felices en un espacio único que hayamos creado nosotras mismas. Para ello, te damos una serie de consejos que harán que ames el blanco sobre todas las cosas, y convivas con él de la mejor forma posible:

  • Piensa que algo blanco da mayor amplitud sea lo que sea, y de la forma que deseemos incluirlo en nuestra parcela más personal. Lo mismo que sucede con la ropa puede tomar parte en tu propia casa. Todo parecerá mucho más grande con un efecto espejo inevitable.
  • Si te da miedo la sensación fría, puedes apostar por el blanco en una versión mucho menor.  Es decir, que las paredes tengan un color amarillo pálido puede crear el mismo efecto si mantienes la armonía con muebles y demás elementos decorativos.
  • Las mesas, los cojines, las mantas para la cama… Estas son algunas de las piezas clave que deben ir en blanco si deseas que tu casa tenga ese toque escandinavo tan especial.
  • Lo bueno del blanco es su amplia paleta de color: blanco roto, blanco puro, cercano al champán… ¡Elige el que más te guste!
  • Sin duda, incluye otro tipo de productos como lámparas, sillas… La forma de romper el esquema puede ser a base de madera. Esto puede significar ese punto vintage único que será ese elemento clave que no pasará desapercibido entre la modernidad y la vanguardia del efecto blanco.

Imagen: Bfordesign.es 

Autor: Marta Marciel

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *