Cómo mantener la limpieza del hogar sin morir en el intento

La limpieza del hogar puede parecer toda una utopía mantenerla, ya que debido a la ajetreada vida que la mayoría de personas tenemos hoy en día, resulta casi imposible dedicarle a la limpieza todas las horas necesarias. Sin embargo, es posible mantener la casa limpia y con cierto orden sin tener que dedicarse a ello en cuerpo y alma, mediante el orden y la organización constante. La casa mantendrá un orden perpetuo y nunca habrá zonas que acumulen suciedad.

Si continuas leyendo, conocerás algunos consejos para lograrlo:

  • Aunque parezca un poco ‘engorro’, el primer paso para mantener el hogar limpio es la organización de nuestro tiempo. Se debe realizar un cuadro de tareas donde se detallen los diferentes días del mes y las tareas que se deben realizar. De este modo se diversificarán las tareas que más tiempo requieran – limpieza general de la cocina, baño, etc.-, repartiéndolas en los días de menor ocupación, dejando para el resto de días, las tareas más comunes o cotidianas.

Cleaning Tap

  • Sí, sabemos que lo sabéis pero hay que decirlo. El Orden es otra de las medidas principales; mantener el orden es imprescindible para que el hogar esté siempre limpio, puesto que la acumulación siempre conllevará un atraso en la limpieza y un sobreesfuerzo -puesto que tener que hacer tres o cuatro cosas diferentes en un determinado tiempo, hará que el trabajo nos resulte caótico-. En realidad, para mantener el orden no se requiere demasiada dedicación, únicamente la costumbre de realizar las cosas de un determinado modo. Se trata de dejar las cosas tal y como estaban antes de hacer algo.
  • Limpieza periódica: por último y no menos importante, está la limpieza periódica. No se requiere demasiado esfuerzo ni tiempo si se lleva de forma organizada. Pero como en el caso anterior, la acumulación conlleva pérdida de tiempo y sobresfuerzo. Acostumbrarse a fregar los platos justo después de comer, limpiar de inmediato las manchas de algo que se derrame, barrer el suelo a diario, guardar la ropa en cuanto esté planchada, etc.

Definitivamente, solo se trata de una pequeña implicación constante que, como recompensa, ofrecerá algo que es de agradecer: un hogar siempre limpio y ordenado, y eso no tiene precio.

Imágenes: bloginmadrid/montevideo

Autor: Mary Esther Campusano

Redactora de contenidos, amantes de los viajes y los felinos.

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