Alacena: ¡Organizarla para que cocinar resulte un placer!

 

Mantén tu alacena organizada y cocinar será mucho más fácil y rápido. 

 

Tener la alacena bien ordenada te va a traer muchos beneficios.

Como por ejemplo, ahorrar tiempo, dinero, aprovechar los recursos, y tener almacenadas tus previsiones de la mejor manera posible.

También vas a saber con facilidad que necesitas comprar al encontrar todo más fácilmente.

Puedes utilizar un espacio dentro de la cocina.

Ya sea una estantería, un armario, o si tienes una casa más grande una pequeña sala al lado de la cocina, ideal para ordenar tu despensa.

 

 

Consejos para organizar tu alacena.

Elige el mueble o estanterías a usar.

El primer paso es sacar todo lo que tengas en ese espacio a utilizar.

Ponlo sobre la mesa para que puedas dividirlo en categorías.

 

Limpiar.

Limpia perfectamente los estantes o el armario.

Utiliza un buen trapo y desinfecta hasta el último rincón.

 

Revisa y clasifica.

Revisa todos los productos sobre todo su fecha de caducidad.

Luego los clasificas por: enlatados, vinagres, aderezos, cereales, pastas…

Haz lo mismo con los productos de limpieza de uso diario.

 

 

 

 

 

Comienza a colocarlos.

Guarda los productos pesados o peligrosos en los estantes más altos.

Las latas grandes o algún producto que pueda resultar tóxico aléjalo lo más posible del suelo.

 

Los productos que utilizas a diario déjalos a nivel de tus ojos para que la tarea sea más fácil.

Etiquétalos.

Si utilizas tarros les puedes colocar una etiqueta con el nombre y la fecha para saber cuándo caduca.

Es una manera de ganar espacio y evitarás paquetes abiertos que puedan derramar su contenido.

También es una manera más rápida de encontrar productos como: harina, arroz, azúcar, fideos, café, etc.

 

 

 

 

 

Productos de limpieza.

Recuerda colocarlos separados de los alimentos.

Los olores de los productos de limpieza pueden adherirse a los productos comestibles.

Lo ideal es colocarlos hacia arriba o hacia los costados.

Si no tienes espacio en el armario para colocar los productos de limpieza, colócalos en otro lugar de la cocina.

 

Ventilación e iluminación.

Asegúrate de poner focos en el techo que iluminan la despensa o el armario para que te resulte fácil ver su contenido.

Renovar el aire es fundamental.

Si no tienes ventilación natural instala un pequeño ventilador extractor similar al del baño.

 

 

 

 

 

¡Una alacena limpia y ordenada te inspira y te invita a cocinar!

 

 

 

 

Imágenes: La Fionda Sky, Pinterest.

Autor: Virginia Bruno

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