¿Y si te arrepientes de la boda los días antes?

Siempre que hablamos del mundo de las bodas nos imaginamos algo precioso, especial, donde todo sale bien y donde los novios están enamoradísimos y viven uno de los mejores momentos de sus vidas.

Pero, ¿qué pasa si los días antes a uno de los dos le asaltan las dudas?

 

 

  • Ante todo, tranquilidad. En esta vida, nada es tan terrible. Por eso, no es conveniente perder los nervios por mucho que de pronto, nos demos cuenta de que todo este ‘rollo de la boda’ no es lo que queríamos. Puede ser por varias circunstancias: porque de repente nos damos cuenta de que nuestros sentimientos no son los que pensábamos, porque nos da una pereza terrible ese ‘gran día’, porque nos da miedo… Pase lo que pase y sea cual sea la situación, no hay que perder la calma.
  • Valora las posibilidades. Una vez que tenemos claro que no hay que perder los nervios, porque pase lo que pase es nuestra vida, hemos de valorar las posibilidades. ¿No quieres casarte por la persona, por la familia, por estrés, por agobio, o simplemente es algo que sientes en tu corazón y no sabes por qué te sucede? Es el momento de actuar.
  • Cancelar, o no cancelar. Sin duda, nadie quiere que le dejen ‘tirado’ en plenos preparativos nupciales, sobre todo los días antes de pronunciar ‘sí quiero’. Sin embargo, esto es un ejercicio de sinceridad y también de amor por la otra persona. Hay que tener claro por qué de repente no nos queremos casar, si esto influirá o no en la relación de pareja o es una ‘pájara’ de nervios. Una vez que sepamos qué es lo que verdaderamente ocurre, hay que pensar fríamente si cancelamos o no el evento en cuestión. Pase lo que pase, es una vez la que vivimos y hay que ser lo más coherente posible.

Imágenes: Pinterest 

Autor: Marta Marciel

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