Una novia con dos vestidos, ¿por qué no?

No, usar dos vestidos para una misma boda no es una idea descabellada. Se ha convertido en tradición en el mundo de las celebrities y cada vez es más habitual verlo en la mayoría de bodas. Sin ir más lejos, Antonella Roccuzzo utilizó dos vestidos de la firma Rosa Clará en su boda con Leo Messi. Hay muchas razones por las cuales una novia podría querer cambiar de vestido durante su boda:

  • Muchas familias tienen la costumbre de usar el mismo vestido de novia generación tras generación. Esa es una muy bonita tradición, pero también puede que algunas veces la novia sienta que tiene que llevar ese vestido por ‘obligación’. Por eso, usar el vestido familiar durante la ceremonia y otro para la fiesta sería una muy buena opción, por ejemplo.
  • El protocolo es el que es. Normalmente si te casas por la iglesia el vestido que uses durante la ceremonia tiene que ser más bien recatado. Es decir, evitaremos vestidos con escotes de vértigo o tirantes muy finos, por ejemplo. Por eso las novias pueden aprovechar la fiesta posterior a la ceremonia para lucir un vestido un poco más sexy.
  • Aparecer con un vestido diferente en medio de la fiesta puede sorprender muchísimo tanto al novio como al resto de los invitados. Por eso el efecto sorpresa puede ser una razón de peso para usar dos vestidos el día de la boda.
  • La comodidad es una de las cosas que debemos tener más en cuenta a la hora de elegir el vestido de nuestra boda. Normalmente, los vestidos de la ceremonia suelen tener colas largas, muchos detalles, pedrería..Por eso puede que pesen mucho o que impidan poder hacer cualquier movimiento de forma cómoda y natural. Por eso tener la opción de ponerse un vestido corto o más ligero para la fiesta puede ser todo un alivio para la novia.

Económicamente, el hecho de usar dos vestidos es muy subjetivo. El precio final va a depender de distintos factores: desde la firma del vestido, la tela, los detalles, si es hecho a medida o no, si lo compramos en un outlet o de nueva temporada… Últimamente, muchos diseñadores han empezado a crear vestidos convertibles. Por el precio de un solo vestido puedes optar a la comodidad de llevar dos, quitando la parte de la cola o acortando la falda. Se podría decir que son vestidos ‘desmontables‘.

Aún así, comprar dos vestidos por separado no tiene por qué ser muy caro. En caso de querer llevar dos modelos diferentes, se tendrá que tener en cuenta que ‘por norma general’ deben seguir un mismo estilo. Pasa lo mismo con el peinado y el maquillaje. A la hora de decidir cómo llevaremos el pelo tendremos que tener en cuenta que haremos un cambio de vestido. Podemos optar por recoger el pelo para la ceremonia y soltarlo durante la fiesta, por ejemplo.

Pero, ¿cuándo es el momento perfecto para hacer el cambio? Ese es el kit de la cuestión. La novia se puede cambiar justo antes del baile nupcial, para causar el efecto sorpresa nombrado anteriormente. Normalmente, el momento en que se hace el cambio del vestido es antes de la fiesta, para marcar el cambio de ambiente y separarla de la celebración.

Y vosotras, ¿qué preferiríais?, ¿uno o dos vestidos?

Imágenes: Pinterest

 

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