Pros y contras de retrasar la luna de miel

Por el trabajo, por otros compromisos, por la situación familiar, por tema económico… Pueden ser muchas las razones por las que decidáis posponer el viaje de novios cuando os hayáis casado.

Puede que se deba únicamente a que después del estrés de los preparativos y lo bonito de la propia boda, prefiráis un tiempo de relax antes de poneros manos a la obra con el viaje. Estos son los pros y contras de retrasarlo cuando ya habéis dicho sí quiero.

A favor de hacer más tarde la luna de miel

Es algo positivo para saber cuánto dinero tenéis realmente -si habéis sacado algún tipo de beneficio-, si os habéis quedado a cero tras pagar todo lo que tiene que ver con el mundo nupcial. Si esperáis un tiempo para hacer el viaje, podréis contar con el dinero que prefiráis o necesitéis para hacerlo más a gusto. También estamos de acuerdo en dejar que pasen unas semanas o incluso meses porque podréis mirarlo con mayor detenimiento, e incluso conseguir alguna oferta económica para ir a otro lugar que en el momento inmediatamente posterior a la boda.

 

 

En contra de retrasar el viaje de novios

Una de las mejores partes del concepto boda es que el premio está al final y es el viaje. Es decir, realmente, cuando os hayáis casado, todo tendrá un aire romántico y dulce, y nada mejor que compartirlo cuando estéis viajando juntos a un lugar idílico, sea lejos o no. Estamos en contra de retrasarlo por asuntos laborales que sí son aplazables, porque realmente nunca hay un momento perfecto para hacer las cosas. Por eso, creemos que romper la magia del mundo ‘recién casados’ con un tiempo de espera hasta el viaje no es la mejor de las ideas a no ser que haya un motivo de peso para hacerlo.

Imágenes: Pinterest 

Autor: Marta Marciel

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