Por qué deberías casarte con tu mejor amigo

Cásate con una persona que te haga sonreír todos los días.

A quien puedas contarle tus cosas, pero con la que guardes también cierta privacidad. Cásate con aquél que te comprenda y te respete. Que te deje volar tan alto que siempre quieras volver a casa.

Cásate con aquél o aquella que te haga sentir bien en todas las facetas de tu vida, que no quiera ser más que tú, pero que no se conforme con ser menos, que te acompañe de la mano.

Que recorráis el mundo juntos, que no suelte tus dedos entrelazados aunque lleguen los problemas.

Que tengas una complicidad con esa persona que no se pueda explicar. Que os entendáis con solo miraros.

 

 

Cásate con una persona con la que puedas discutir y perder los papeles, pero con la que jamás te irías enfadada a la cama. Cásate con aquél que sepa tus miedos, que comprenda tus inseguridades y que también te confiese las tuyas.

Cásate con una persona libre, que tenga sueños, ambiciones, y que las comparta contigo sin renunciar a ellas. Cásate con aquél que te cuide, al que puedas cuidar. Con quien puedas ser tú misma. Con el que te enfadas, sin que eso sea trascendente jamás.

Dile sí a esa persona que además de ser tu pareja también es tu amigo, que sepa hablar contigo de cualquier tema que vaya más allá de la pareja. Que siempre te deje volar y que no te juzgue.

Por eso te decimos que te cases con esa persona, con tu pareja, con quien también es tu mejor amigo, porque la amistad es tan importante en la vida como en el amor, y porque hay que tener una parte reservada a ser dos personas individuales, que se entienden y se acompañan, y que también se aman por encima de todo.

Imágenes: Pinterest 

Autor: Marta Marciel

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