¿Eres una novia de velo corto?

Ser una novia diferente tiene distintas vías, y una de ellas reside en la elección de los detalles. Acertar con los complementos que se lleven en este día tan especial pueden encumbrar a la protagonista absoluta de la boda –con perdón del propio novio-, a ser una novia inolvidable. Esto sucede con los velos.

Aunque antes era un adorno obligado en cualquier novia que se preciase, con el paso de los años han acabado relegados a un segundo plano hasta ahora, ya que se considera un complemento vintage que casa a la perfección con los estilismos que se llevan en las bodas más bohemias de la actualidad. Sin embargo, no se trata de un velo cualquiera, ya que la largura es determinante en ese caso. Ahora no se llevan los velos kilométricos que dejan el cabello completamente tapado, amén del rostro completo.

Atrás quedaron esas épocas, y ahora son las novias más personales, las amantes del pasado, de la tradición con un toque de modernidad, las hippies más sofisticadas, las que quieren darle un toque hipster y romántico al mismo tiempo a su estilismo nupcial: son las novias de velo corto. Se trata de una elección única, que cada vez gana más adeptas, pero que no está masificada en estos momentos. ¿Lo mejor? Que admite múltiples combinaciones dependiendo de tu propio estilismo: con un adorno capilar, de topitos, de rejilla, estilo años 20, más cercano a los fifties y el toque más lady, acompañado por un pequeño tocado, de quita y pon, nude o completamente blanco, distintivo con un punto de color…

Lo importante es que te sientas cómoda, y que marques la diferencia partiendo de los detalles. Con el velo sobrante puedes hacerte un elegante forro para tu clutch de boda, o incluso tu ramo. La imaginación es lo más importante, y los detalles, lo que te harán única en tu enlace.

Imagen: http://i01.i.aliimg.com/

Autor: Marta Marciel

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *