El papel de la dama de honor principal

Lejos de ser una costumbre cien por cien americana, el hecho de llevar con una novia un cortejo de damas de honor de edades similares es cada vez más habitual. No nos referimos a aquellos pajes de corta edad, que suelen ser sobrinos, primos o hijos de amigos, sino a aquellas mujeres que son precisamente hermanas, íntimas amigas o familiares muy cercanas de la novia que deciden vestirse de forma similar y acompañarla en ese momento tan especial.

Sin embargo, una vez que tengas claro que te apetece que este grupito de mujeres vaya contigo, que elijáis juntas cómo vestirse -afortunadamente, el momento de vestido ridículo sí es puramente americano, y de hace varias décadas-, es necesario que designes a una de ellas como la “capitana del equipo”. Puede que si ya sabes quiénes son tus damas de honor, una de ellas te venga a la cabeza de forma inmediata. Puede que sea tu hermana o tu mejor amiga, el parentesco es indiferente, pero siempre hay alguien con quien se tiene más afinidad y con la que deberás contar para que esté pendiente de ti en todo momento.

Date cuenta que tu madre estará lo suficientemente emocionada y solicitada como para no tener tiempo para estar también en todos los instantes al corriente de tus necesidades. Por eso, este papel de la dama de honor principal debe ser muy meditado. Una vez que se consiga, ella debe ser la que te coloque el velo y la cola del vestido cuando estés en el altar.

También será la encargada de llevar consigo una bolsita para todo lo imprescindible que necesita una novia el día del sí quiero: un neceser de emergencia con aguja e hilo para imprevistos, paquetes de pañuelos, cosméticos para retocar el maquillaje… Es decir, la que organice de algún modo todo lo que tenga que ver contigo y tu felicidad. ¿Ya sabes quién es?

Imagen: Moda Vestidos

Autor: Marta Marciel

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