Consejos para llevar velo en tu boda

Llevar un velo de novia es obvio que no es tarea fácil.

Sin embargo, aunque no sea obligatorio para llevar el día de la boda, es algo bonito que te distinguirá como una auténtica novia clásica y tradicional.

Si no sabes cómo llevarlo en tu gran día, no olvides seguir estos consejos.

 

 

  • Adáptalo a tu estilo. No todos los velos están hechos para todas las novias. Para las que son muy, pero que muy tradicionales, existe la versión de ser una novia ‘velada’, es decir, que el tul caiga por delante de la cara, y que sea el novio quien la destape al llegar al altar. Después, el velo caerá sobre el peinado. Si no te ves con este asunto, tienes que pensar en otra manera de llevar el velo, siempre adaptado a tu estilo, es decir, que no te moleste si sueles estar incómoda con accesorios, que no se mueva si te suelen molestar las cosas en la cabeza…
  • Deja que el vestido elija el velo. Es mejor dejar el velo para el último momento y no al revés. Es decir, realmente, el velo tiene que ser de lo último que escojamos como complemento, porque es el vestido el que manda. En función del traje de novia podremos elegir realmente el peinado y los complementos, así como los accesorios de joyería.
  • Un velo de quita y pon. Casi ninguna novia aguanta con el velo puesto absolutamente todo el día de la boda. Plantéatelo para lucirlo durante la ceremonia y el cóctel, y así te lo podrás quitar durante la comida o la cena para estar mucho más cómoda.
  • Escoge el lugar para llevarlo. Prendido en el moño, en un recogido bajo, en un semi recogido, enganchado al propio vestido o a un mini tocado o corona… Todo dependerá de lo que más te guste.

Imágenes: Pinterest 

Autor: Marta Marciel

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