Bodas privadas versus bodas multitudinarias

En el mundo de las bodas, existen tantos tipos de enlaces matrimoniales como personas y maneras de pensar.

Lo que para unos es un auténtico desastre, funciona en otros perfectamente. En este caso nos referimos a los invitados que van a las bodas, y de forma más concreta, a aquellos que forman parte de bodas privadas e íntimas, o los que van a bodas multitudinarias donde apenas se conocen los invitados.

Si aún no sabes qué hacer con la tuya, escoge los pros y los contras de estos enlaces.

Bodas privadas

Son íntimas, bonitas y especiales. A favor de ellas hay que decir que prácticamente todos los invitados tendrán tiempo de conocerse, y esto también será bueno para los novios, porque podrán compartir con ellos mucho más rato, al no ser demasiados. Lo negativo es que el círculo es demasiado reducido. Sin embargo, será de lo más especial porque los novios podrán disfrutar de un día íntimo, con la gente de confianza, especial, con todos aquellos que hayan vivido la relación y con muchas ganas de pasarlo bien, de vivir, de reír y de emocionarse ante el recién estrenado matrimonio.

 

 

Bodas multitudinarias

Son perfectas para los novios que tienen mucha familia, muchos amigos y mucho presupuesto, y no quieren renunciar a nada. Lo mejor es que si el dinero puede gastarse con alegría, son fiestas eternas donde todos los invitados se lo pasan genial, aunque no se conozcan entre sí. La pega puede ser que los novios no tengan tiempo para hablar con todos y cada uno de ellos durante un rato, porque hay tanta gente a la que atender que es prácticamente imposible. Otro aspecto negativo puede ser encontrar el lugar en cuestión si hay de verdad tantos invitados, o el dinero del que se disponga.

Imágenes: Pinterest 

Autor: Marta Marciel

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