¿Ya sabes qué piel te viste?

Para conseguir un cutis fantástico, lo primero que tenemos que hacer es saber qué piel nos viste. Cómo no hay dos caras iguales, también cada piel es singular, y conocerla es nuestro reto.

Aunque no haya dos pieles iguales, cómo ya sabréis, los expertos suelen establecer cinco tipos generales de piel. Seguramente ya has oído hablar sobre ello pero ¿tienes claro dentro de qué grupo te encuentras? Desde Nosotras queremos ayudarte a que te conozcas mejor…¡Descubre qué piel te viste!

Si la textura de tu piel es regular, no tienes rojeces ni imperfecciones y estás poco acostumbrada a los granos… ¡estás de suerte! Tienes una piel normal o equilibrada. La tuya es una de esas pieles agradecidas, de esas que provocan “envidia cochina”. Pero ¡ojo! eso no te libra de cuidarla si quieres conservar su perfección. Tus aliados diarios van a ser un buen limpiador facial y una crema hidratante ligera.

Si tu piel presenta brillos, especialmente en la zona T, y al pasarte un algodoncito con la cara seca no sale limpio, es que tienes una piel grasa. Tendrás más propensión a tener granitos, poros abiertos y puntos negros. Muchas personas de piel grasa se quejan de que por mucho que se laven la cara, no se deshacen de ese aspecto brillante y de un tacto un poco pegajoso. Si te pasa eso es que todavía no has encontrado a tu aliado diario, ¡tranquila! Existen geles limpiadores especiales para pieles grasas y con tendencia al acné que te irán de fábula.

Si, por el contrario, tu piel es lo opuesto a una piel grasa y la notas reseca, rígida y con tendencia a escamarse (sobre todo después de la ducha) es que tienes una piel seca. Debes prescindir totalmente del jabón, existen los llamados “jabones sin jabón” o “Syndet”, que protegen tu piel y ayudan a hidratarla a la vez que la higienizas, consulta a tu dermatólogo o en farmacias.

El siguiente tipo de piel es un poco más complicada. Si tu rostro presenta brillos y notas un exceso de sebo en la zona T (frente, nariz, barbilla) pero por lo contrario, tiende a resecarse o mostrarse sensible en la zona de las mejillas o el cuello, es que tienes una piel mixta. Las pieles mixtas no son fáciles de dominar. Nuestra recomendación es que recurras a los productos específicamente diseñados para pieles mixtas o bien que vayas encontrando tu propio equilibrio.

Todas las pieles que hemos visto hasta el momento son, lógicamente, sensibles. Sin embargo llamamos “piel sensible” a las que tienen un grado de sensibilidad más alta. Si tu piel tiene tendencia a enrojecerse, a irritarse, a resecarse, si sientes escozor o picor con facilidad… entonces tienes una piel sensible. En este tipo de pieles el cuidado diario es clave. Vigila con los productos que uses. El jabón, por ejemplo, acostumbra a tener un pH alto y, por lo tanto, suele ser demasiado ácido para las pieles sensibles, masí que intenta buscar otro tipo menos agresivo.

Esperamos que nuestros apuntes os hayan servido para encontrar el tipo de piel que más se parece a la vuestra. Sin embargo, os animamos a qué no dejéis de conoceros, porque cada piel es única. Y ahora que tenemos una idea más clara de la piel que nos viste, podemos pasar a cuidarla: en Nosotras encontrarás todo lo que necesitas.

Autor: Agnes Santos

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