Tres mascarillas caseras contra el acné

El acné no es exclusivo de los adolescentes, aunque sí suelen ser quienes más lo padecen. También muchos adultos pueden sufrir de espinillas, puntos negros y granitos. Si eres de a los que el acné se le ha extendido en el tiempo, quizá quieres probar con algunas de estas mascarillas naturales para combatirlo y mejorar la salud y el aspecto de la piel.

#1 Mascarilla de aspirina y limón

Se trata de un remedio popular para tratar los granitos y para favorecer la regeneración cutánea, de forma tal que se prevengan las marcas o cicatrices en la piel. Su alto aporte de vitamina C y de ácido salicílico limpian y regeneran en profundidad.

Qué necesitas: seis pastillas de aspirinas y el zumo de medio limón. Un mortero.

Preparación: Lleva las aspirinas al mortero y tritura hasta obtener un polvo, lo más fino posible. Mezcla con el zumo de limón y forma una pasta espesa.

Luego solo deberás aplicar sobre tu rostro y frotar ligeramente sobre la zona afectada. Deja actuar al menos cinco minutos. Enjuaga. Se aconseja repetir este tratamiento casero al menos tres veces por semana.

Un dato importante: evita exponerte al sol mientras dure este tratamiento, ya que puede ocasionar manchas en la piel.mascarilla_casera_piel#2 Yogur y aceite esencial de árbol de té

Otro tratamiento beneficioso para tratar naturalmente el acné, gracias al ácido láctico del yogur y a los compuestos antibacterianos del aceite esencial de árbol de té. Es una combinación que ayuda a regular el pH natural del rostro y a evitar así el exceso de sebo, manteniéndolo más sano, fresco y bonito.

Qué necesitas: media taza de yogur natural (122 gramos) y seis gotas de aceite esencial de árbol de té.

Preparación: Incorpora el aceite esencial al yogur y mezcla bien hasta obtener una crema homogénea. Aplica una capa delgada sobre la zona a tratar y deja actuar veinte minutos.

Enjuaga bien con agua tibia. Se aconseja aplicar a diario, cada noche antes de ir a dormir.

#3 Mascarilla de levadura de cerveza y clara de huevo

La levadura de cerveza es un ingrediente rico en minerales adecuados para la piel y para mantenerla más saludable. La clara de huevo, por su parte, aporta proteínas y evita la flacidez, reduciendo el exceso de grasa y facilitando la limpieza de los poros.

Qué necesitas: dos cucharadas de levadura de cerveza (20 gramos) y una clara de huevo.

Preparación: Bate la clara bien y añade la levadura de cerveza hasta obtener una pasta cremosa. Aplica sobre el rostro con cuidado y deja seca de veinte minutos a media hora.

Transcurrido ese tiempo, humedece con un poco de agua y realiza suaves masajes circulares para exfoliar. Retira con abundante agua. Repite el tratamiento tres veces a la semana.

Imágenes: universonatural.social

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