Termosudación: el masaje para perder volumen

Estar gordo o delgado, salvo casos extremos, es un concepto relativo. Por supuesto que existen unos baremos médicos que indican donde está el límite de lo saludable al hablar de tallas, pero, por debajo de él, depende de gustos, modas o tendencias.

Una mujer que pesa cincuenta y cinco kilos puede estar gorda si se la contempla desde el punto de vista de quien ha decidido que las modelos ultradelgadas que se pasean por las pasarelas son el espejo en el que el resto debe mirarse.

Como digo, es cuestión de épocas. Sin remontarnos a las bellezas gruesas del barroco – seguro que tenéis en mente a las que pintaba Rubens –, las formas tienen su valor en la anatomía, tanto del hombre como de la mujer. Saber sacarle partido a las curvas, turgencias y algunas formas generosas, como las del pecho femenino, ofrece excelentes resultados en belleza.

Ahora se escribe sobre mujeres curvies para referirse, talla arriba, talla abajo, al estándar de belleza latina de los años cincuenta, por poneros un ejemplo que no nos lleve a otros siglos. Cómo no rendirse ante la imponente figura de Sofía Loren o las formas de Gina Lollobrigida. También en España hemos tenido en los años ochenta este tipo de bellezas, la entonces redondita Marta Sánchez, fue todo un icono sexual.

Lo que hace bello el cuerpo de estas mujeres es la proporción. Son anatomías más carnosas, pero están proporcionadas. A una talla generosa de pecho le acompañan unos glúteos también generosos, redondos y respingones.

Lo que no embellece bajo ningún concepto ni entraría dentro de esta nueva definición de mujer curvie es la desproporción entre la talla general y la hinchazón de alguna parte del cuerpo. Esta particularidad suele presentarse bastante a menudo. No es inusual encontrar una mujer delgada con un vientre prominente o unos muslos desproporcionados en relación a las caderas.

perder

Este problema casi nunca tiene que ver con el sobrepeso sino con el volumen, que no es lo mismo. Aumentar de volumen no es sinónimo de aumentar de peso y tiene su origen casi siempre en la retención de líquidos.

Como sabéis, algunos problemas fisiológicos como el mal funcionamiento de la glándula tiroides, las dietas yo-yo –adelgazar y engordar a la vez- y la menstruación pueden originar retención de líquidos. También contribuyen una mala alimentación y una vida sedentaria, alejada del deporte.

Yo siempre recomiendo tomar alimentos diuréticos que nos ayuden a eliminar toxinas, como la piña, las alcachofas, el espárrago o la sandía, entre otros muchos. Por supuesto que ingerir este tipo de frutas y verduras ayuda, pero nunca tan rápido y de forma tan eficaz como la máquinas.

Son varios los tratamientos indicados, pero si me tengo que inclinar por uno especialmente efectivo en la reducción de volumen tengo que recomendaros la termosudación.

termosudacion

La termosudación presenta tres fases que suelen ser, además, muy del agrado tanto de hombres como de mujeres. La primera consiste en un masaje activo realizado con una mezcla de cremas reductoras y activadoras del riego sanguíneo y linfántico. En un segundo estadio se envuelve el cuerpo en la manta, produciendo un aumento de la temperatura basal. Tras lograse la absorción y reducción de la grasa, se procede al último paso, un nuevo masaje con cremas reafirmantes y anticelulíticas.

La recomendación general es de 10 sesiones intensivas, con una periodicidad semanal de 2 o 3 veces para obtener buenos resultados. Como mantenimiento se recomienda una sesión a la semana cada diez días.

8947€ALTA

Moisés Martín Anaya es cirujano plástico y estético. Licenciado y Doctor Cum Laude por la Universidad de Salamanca, dirige la Clínica Moisés Martín Anaya y ejerce como especialista en el Hospital Virgen de la Paloma, en Madrid. Clínica Martín Anaya(Avda. Menéndez Pelayo, 9. Madrid 28009. Teléfono: 91 43 56 776).

 

 

 

Autor: Moisés Martín Anaya

mranya!7845

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *