Rituales de belleza caseros originarios de Asia

En el mundo de la belleza todo es cada vez más holístico y cosmopolita. Pues, en esta ocasión, te contamos algunos rituales de belleza con origen en el enigmático continente asiático que han llegado de Occidente, y cada vez ganan más fuerza. Son técnicas que se han trasmitido de generación en generación, y que forman parte del acervo popular.

Se trata de una serie de rituales no agresivos para la piel y de fácil aplicación en tu propia casa. Pruébalos y escoge tus favoritos.

  1. Agua de arroz: se trata de un ritual de belleza antiguo, considerado como uno de los secretos mejor guardados de las geishas para mantenerse jóvenes y bellas. Consiste en poner en remojo media taza de arroz en agua durante quince minutos, para luego licuar, colar y llevar a refrigerador. Después del baño, deberás aplicarte la preparación por todo el cuerpo. El consejo es repetir cuatro veces a la semana: suaviza, hidrata, humecta y aclara la piel.
  2. Toallas frías: consiste en mojar una toalla con agua bien fría – lo más frío que puedas soportar –  y colocar sobre el rostro limpio por cinco minutos. Es una técnica popular en Japón que tonificará el cutis, dándole más firmeza y controlando el exceso de sebo.

Cuidados para el cutis

  1. Otefuki: este ritual de nombre extraño consiste en humedecer una toalla en agua caliente – al contrario del anterior –  y aceite de romero o lavanda para abrir los poros de la piel, especialmente del rostro, limpiar e hidratar. Se recomienda hacer por las noches.
  2. Té verde: conocido por su gran potencial antioxidante, el té verde también forma parte del cuidado y belleza de muchas mujeres asiáticas. Sus compuestos son ideales para regenerar la piel y evitar el envejecimiento prematuro. El consejo es beber de una a dos tazas por día.
  3. Mascarilla de avena: la avena también tiene sus propiedades benéficas sobre la piel y la belleza. Solo deberás machacar un puñado de avena seca, añadirle una cucharada de miel y revolver bien, para aplicar sobre el cutis. Deja actuar unos 15 minutos y retira con agua fría. Verás como la piel queda mucho más suave e hidratada.
  4. Té de manzanilla: el té de manzanilla para enjuagar la piel es de gran ayuda para mantener el pH de la piel, hidratarla y tonificarla. Eso sí, que esté frío.

Imágenes: imujer.com

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