Planes de Belleza ¡Deja K.O al cansancio!

Estrés, presión, trabajo… El cansancio siempre hace mella en nosotras y eso se nota en la piel. Por eso, con cierta frecuencia, todas deberíamos mimarnos sometiéndonos a un ritual de belleza con tiempo y tranquilidad. Aprovecha un día en que tengas tiempo para ti y practica una sesión total de relax para devolver a tu piel la vitalidad que necesita. ¡Cuerpo y mente te lo agradecerán!

Benefíciate de los efectos del agua sobre la piel sin necesidad de salir de casa. Basta con regular la intensidad y la temperatura del chorro de la ducha.

Masaje antiestrés y anticontrasturas

Para aquellos días en los que la jornada de trabajo ha sido agotadora y casi no te quedan fuerzas, date un relajante masaje con agua caliente y a presión moderada. Las partes del cuerpo que más te lo agradecerán son la espalda, los costados y el pecho. Repítelo durante 10 minutos. Haz especial hincapié en la nuca y los hombros, donde se acumula más tensión.

Masaje estimulante

Para conseguir el mismo efecto reparador y relajante que el que te proporciona un masaje profesional, prueba a poner el chorro de agua a  presión máxima. ¡Lo notarás!

Baño relajante

Si dispones de más tiempo, sumérgete en un baño de espuma. Prueba a añadirle  sales o aceites esenciales para conseguir que tu cuerpo y tu mente se relajen. Es la mejor forma de poder disfrutar y saborear el momento. Si buscas un efecto estimulante, finaliza con una ducha fresca que active la circulación y utiliza una crema con aceites esenciales vigorizantes.

Piernas pesadas

Para aliviar tus piernas del cansancio y la pesadez acumulada durante todo el día, debes probar la ducha escocesa: este método tan antiguo consiste en alternar el agua caliente con el agua fría. Primero, aplícate la caliente durante 2-3 minutos por toda la pierna: desde los tobillos hasta los muslos. A continuación, cambia a  agua fría durante medio minuto. Con el contraste de temperatura conseguirás mejorar el retorno venoso.

Pediluvios

Nuestros pies son una de las partes del cuerpo que más sufren el cansancio y el ajetreo diario. Por eso, es importante prestarles atención y darles un momento de relax, al menos,  una vez a la semana. Para ello, empieza poniendo tus pies en un recipiente con agua templada durante unos 5 minutos. Igual que con la ducha escocesa, mejorarás su circulación si después repites el mismo paso pero con agua fría. Aunque es importante que recuerdes que el tiempo del agua fría siempre debe ser inferior al del agua templada.

Para estimular la planta de los pies, prueba a darte un relajante masaje con crema hidratante. Utiliza los nudillos para hacer suaves presiones y conseguir un efecto vigorizante.

No olvides el rostro

Envuelta en la toalla tras la ducha, dedícate unos minutos más:

  • Limpia tu rostro en profundidad, aplica una mascarilla y déjala 15 minutos. Como los poros se abren con el calor y la humedad del baño, la piel quedará impecable.
  • Tonifícalo a continuación pulverizando un spray de agua termal sobre él.
  • Finalmente, aplica la crema hidratante por toda la cara y el cuello mientras realizas un largo masaje relajante. La piel quedará perfecta y los signos de cansancio se habrán esfumando.

Imagen: Getty Images.

Autor: Carmen Martinez

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