Neurocosméticos ¡Relax para tu piel en pequeñas dosis!

La piel es el mejor espejo de cómo te encuentras tú. Si tu cutis muestra su peor cara a pesar de cuidarlo, quizá el problema esté en tu interior. En esos momentos, lo que de verdad te conviene son productos neurocosméticos. Se llaman así porque dan bienestar inmediato, justo lo que necesitas para que todo mejore. ¿Quieres conocerlos? Pues sigue leyendo y no pierdas detalles.Fibras nerviosas, olfato y piel están muy conectados. Y el ejemplo más sencillo es cómo te sientes tras acudir a un spa o darte un masaje con aceites esenciales muy aromáticos. ¿Verdad que el bienestar es inmediato y tu rostro está luminoso y relajado? El mismo objetivo es el que tienen los neurocosméticos.

Favorecen el optimismo y el buen humor

Están elaborados sobre sustancias que actúan sobre el sistema nervioso y favorecen la liberación de betaendorfinas (moléculas del placer). Los más utilizados son los extractos de nenúfar, tefrosia purpúrea, curry y la semilla de cacao.

Nutren reducen irritaciones y estimulan las defensas naturales de la piel

Para cumplir todos estos objetivos, los neurocosméticos incluyen aceites y mantecas vegetales, que son ricos en ácidos grasos esenciales y sustancias antirradicales libres (como la vitamina E), calmantes (avena, bisabolol) y otros como los azúcares, (ramnosa, sacáridos) que refuerzan el sistema inmunitario dermatológico.

Texturas ligeras

Los neurocosméticos tienen texturas ligeras que son fáciles de aplicar (espumas, leches fluidas y cremas frescas). Y como el olor es fundamental para proporcionar una sensación placentera en el cerebro, los neurocosméticos incluyen aceites esenciales puros con diversas acciones (energizantes) o perfumes “golosos” con olor a chocolate, almendras y vainilla.

Unos minutos dedicados sólo a ti

Es importante que cuides el ritual de aplicación. De poco sirve el mejor neurocosmético si lo usas a toda prisa y mientras hacer tres cosas a la vez. Si quieres que tu crema te ayude de verdad a liberar las tensiones acumuladas y liberar el bienestar, intenta conseguir media hora al día y dedícala exclusivamente a ti.

Mejor momento

El mejor momento para aplicar la loción corporal es por la tarde-noche, tras un baño con agua tibia. Como el agua activa la circulación de la sangre, potenciarás el efecto si luego extiendes el producto haciendo un masaje. Procura respirar profundamente para que los activos del perfume lleguen al cerebro y produzcan sensaciones placenteras.

Cuida y relaja tu rostro

Como el calor del baño abre los poros, las cremas se absorben mejor. Aplícalas con movimientos suaves y haz presiones en el entrecejo, las sienes y a los lados de la nariz.

Imagen: Clinique.

Autor: Carmen Martinez

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