Ojos hinchados: causas y soluciones

Una mañana cualquiera te levantas, te miras al espejo y contemplas con horror tus ojos hinchados. Los párpados están hinchados y encima tienes unas pronunciadas ojeras. Lo normal es que tengas unos veinte años y hayas estado de fiesta hasta el amanecer, quizá hayas consumido algo de alcohol y apenas hayas dormido un par de horas.

No tienes nada de que preocuparte entonces, es normal. Tu rostro y especialmente tus ojos acusan el cansancio, las copas de más e incluso es posible que retengas algo de líquido. Cuando se produce dicha retención, el agua se deposita en las zonas del cuerpo donde la piel es más laxa. Las cuencas de los ojos es una de ellas.

Ahora bien, si la retención ha pasado de ser un fenómeno extraordinario asociado a excesos, a algo común con lo que nos levantamos cada mañana, es preciso tomar medidas.

Más allá de las recomendaciones que os daba la pasada semana en torno al ejercicio y una dieta baja en sal, en el caso de los ojos, os aconsejo aplicar frío, que baja la hinchazón y disimula las arrugas propias de la zona. Al tratarse de una zona muy sensible, es uno de los grandes territorios de las arrugas en el rostro.

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Las famosas patas de gallo son las primeras en aparecer y contribuyen, y de qué manera, a modificar nuestra expresión y a envejecerla. De igual manera, las bolsas en los ojos no solo nos ponen años encima, sino que entristecen la cara y podemos decir sin miedo a exagerar que la afean, en general.

Otro truco que puede ayudar a las personas que sufren con este problema es dormir con la cabeza elevada en un almohadón para evitar el depósito de líquidos.

Cuando la inflamación de la zona ocular no tiene su origen el la retención de líquidos sino de grasa, debemos recurrir a la cirugía. Cuando somos jóvenes, la piel es dura y elástica y sujeta la grasa que rodea al globo ocular. Con el paso de los años, la flacidez hace mella y la grasa comienza a dejarse notar hasta producir un bulto en las cuencas de los ojos y en los párpados.

Mediante la blefaroplastia se puede extraer sin complicación alguna esta grasa y a la semana estar realizando ya una vida normal. La intervención se realiza con anestesia local y dura unos treinta y cinco minutos. Como siempre, si habéis decidido interveniros, que sea con un cirujano de la SECPRE, Sociedad Española de Cirugía Estética y Reparadora. Es por vuestra salud, y, claro, por vuestra belleza.

¡Qué seáis muy felices esta semana!

Moisés Martín Anaya

Moisés Martín Anaya es cirujano plástico y estético. Licenciado y Doctor Cum Laude por la Universidad de Salamanca, dirige la Clínica Moisés Martín Anaya y ejerce como especialista en el Hospital Virgen de la Paloma, en Madrid.

 

 

 

Imágenes: hm2/youtube

Autor: Moisés Martín Anaya

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