Motivos para una cirugía de mamas

La cirugía de mamas es una de las intervenciones estéticas de las que más se habla en los medios de comunicación y sobre la que más demandan información las pacientes.

Los aspectos más interesantes sobre este procedimiento son los relativos al aumento de talla para embellecer el pecho. Se habla de que tipo de prótesis son las más adecuadas, las redondas o anatómicas (y más recientes las ligeras B-Lite o las ergonómicas Motiva Matrix), de su tamaño y de si tal o qué famosa se las ha puesto recientemente.

Sin embargo, la cirugía de la mama no sólo embellece, sino que también repara problemas que van más allá de defectos estéticos, defectos que para quienes los padecen se pueden convertir en complejos, a veces severos.

 

 

Quizá el que mayor problemas de en este sentido es la mama tubular. Se trata de una malformación congénita que está presente en alrededor del 10-20% de todas las mujeres que se operan de pecho. Hablamos de mama tubular cuando presenta forma cónica. La intervención consiste en liberar el polo inferior de la mama, que se encuentra constreñido mediante ligamentos rígidos. Para ello se realizan unas incisiones radiales desde el interior, con el fin de colocar un implante y aumentar dicho polo inferior y todo el tamaño de la mama.

La asimetría mamaria es común a la mayoría de las mujeres. Ningún pecho es igual al otro. El problema surge cuando la diferencia entre uno y otro es excesiva. Para igualarlos empleamos también prótesis en ambos pechos, puesto que cada uno de ellos “se comportará” de manera diferente, dando lugar a nuevas asimetrías. Los implantes pueden ser o no de diferente tamaño.

Menos conocidas son operaciones como la que corrigen las mamas separadas. Para eliminar una distancia no armónica entre ambos pechos existen varias soluciones. Una de ellas contempla el desplazamiento de la aerola en unos dos centímetros. Otra busca la corrección mediante un implante. Se rellena dando más proyección al escote, a los cuadrantes internos, produciendo el efecto óptico de que el pecho está más junto. En tercer lugar, se puede corregir rellenando la zona central o toda la mama con grasa de la propia paciente, mediante un lipofilling mamario. De esta manera, matiza el experto, se desmiente el falso mito de que el pecho femenino se separa al aumentar su volumen.

Por último, existe la llamada cirugía secundaria de la mama, que corrige problemas derivados de una primera intervención. La contractura capsular es el más frecuente y se trata de un problema de rechazo al implante . Cuando ocurre, esta cápsula se contractura por una sobreinfección bacteriana y la paciente nota dolor y endurecimiento del pecho. El tratamiento consiste en extirpar la cápsula y poner una prótesis nueva en quirófano.

 

Jordi Mir es cirujano estético de Clínicas Dorsia

 Imágenes: Pinterest

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