Monoï de Tahití, un placer para los sentidos

Días libres y buen tiempo son una combinación perfecta que nos invita soñar y puestas a hacerlo… ¿por qué no a lo grande?. En nuestro artículo de hoy recorreremos la Polinesia Francesa con sus paisajes de ensueño, su exótico y embriagador aroma que hoy nos podremos llevar a casa con su emblemático aceite “Monoï de Tahití”.

Monoï que en la lengua Maohí significa “aceite dulce oloroso” es un producto ancestral que se obtine a partir de la maceración de la flor de Tiaré (Gardenia Tahitensis) que posee un delicado perfume, en aceite de Copra (es la nuez de coco). Son necesarias mínimo diez flores por litro de aceite . Una vez macerado se filtra para su purificación.

Las mujeres francesas fueron las primeras en poder comprobar sus fabulosas propiedades y en  traerlo a Europa. Tras la  colonización de  la isla de Tahití  no tardaron en apoderarse del secreto de belleza de las mujeres Tahitianas que lo utilizaban tanto para su cuerpo y cabello como para sus ritos tradicionales. Hoy en día su importancia en la isla es tal que hasta hay una ruta del aceite de Monoï creado por la asociación de fabricantes.

El aceite de Monoï es calmante, nutritivo, tonificante y muy hidratante, perfecto en tratamientos de piel seca o descamada. Nos aporta elasticidad a la piel y nos garantiza una perfecta retención de humedad que a su vez consigue, que la hidratación se realice de una forma progresiva y duradera, así que su efecto permanece incluso cuatro horas después de su aplicación.

Importantes firmas de cosmética natural lo utilizan en sus productos para el bronceado ya que aporta un precioso tono dorado a la piel, pero hay un punto a tener muy en cuenta , no es aconsejable que estos productos tengan un filtro solar inferior al 30. En casos de piel blanca o frágil el aceite de Monoï está desaconsejado ya que el efecto sobre la piel en las exposiciones al sol puede causar daños irreparables.

Es también un magnifico aliado para nuestro cabello, ya que lo protege y nutre aportando volumen y brillo muy característico en el precioso cabello de la mujer Tahitiana.

Nuestra receta para esta semana es disfrutar de un fabuloso masaje realizado con aceite de Monoï, que nos dejará la piel luminosa, hidratada, con un perfume delicioso que nos dará una sensación de confort y relax.

Siempre que hablamos de el aceite de”Monoï de Tahití” nos referimos por supuesto al Monoï con denominación de origen, ya que es el único que nos garantiza que está realizado con un 90% como mínimo de flores y que está realizado de forma totalmente natural.

Os deseo una  ” Feliz semana Santa” . “Hasta el próximo miércoles”

Autor: L.J. Lisi

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