Lo último en cosmética: veneno de abeja

Os vamos a hablar de un tratamiento en cosmética utilizado últimamente por varias celebrities: el veneno de abeja. Se trata de una sustancia que producen las abejas obreras: es lo que se inyecta por el aguijón cuando pican. Este veneno, un líquido que tiene como nombre técnico apitoxina, tiene acciones inflamatorias, convulsivas y paralizadoras; y contiene magnesio, fósforo, calcio y proteínas.

Desde la antigua Grecia, la apitoxina se ha usado como analgésico y antimicrobiano. También se suele usar para combatir problemas articulares, como anticoagulante y para combatir dolencias como la artritis, la ciática, el lumbago, la tendinitis, la esclerosis múltiple o problemas cutáneos.

El veneno de abeja está compuesto por melitina – induce la producción de cortisol y previene la destrucción celular-, apamina -actúa sobre el sistema nervioso central, estimulando la producción de cortisol por la glándula adrenal-, adolapina -tiene acción analgésica y antiinflamatoria-, fosfolipasa A2 -inhibe la coagulación y disminuye la presión arterial-, hialuronidasa -provoca dilatación arterial, aumenta la inflamación y reblandece los tejidos fibrosos como las cicatrices-, histamina -es responsable de la reacción alérgica del veneno de abeja-, y cacecolaminas -contiene dopamina y noradrenalina-.

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Actualmente, como decíamos, hay varios personajes famosos como Gwyneth Paltrow que la utilizan en cosmética en forma de mascarilla cuyo componente es el veneno de abeja. Varios estudios han demostrado que el veneno de abeja estimula la producción de colágeno en la piel y mantiene su elasticidad, por lo que hay líneas cosméticas que lo tienen como ingrediente en sus productos.

Asimismo, además de mantener la elasticidad de la piel actúa de una manera similar a como lo hace la toxina botulínica, disminuyendo las arrugas de expresión, además de mejorando la firmeza de la piel.

Diversos expertos, sin embargo, alertan de que antes de usarla hay que asegurarse que no se tiene alergia al veneno de abeja. Además, cabe decir que la extracción de este veneno se hace en laboratorios en los que se libera el veneno, por lo que el producto cosmético es bastante caro y no está al alcance de cualquiera -un gramo puede llegar a costar unos 300 euros-.

Imágenes: nosotras.com 

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