Las 10 claves para la piel a partir de los 40

 

El decálogo para cuidar tu piel a partir de los 40

A partir de los 40 el cuidado de la piel se convierte en un gran motivo de preocupación para gran parte de las personas, en especial para las mujeres.

 

Llegadas a esta edad, la piel del rostro comienza a perder elasticidad, luminosidad, las arrugas comienzan a marcarse y hasta pueden aparecer las primeras manchas. Llevar a cabo una rutina de cuidado diario es fundamental si lo que quieres es mantener una piel bonita y firme durante más tiempo.

 

Para ello, Bionike, marca número 1 de cosmética en Italia, te propone tratamientos dermatológicos antiedad pensados para los diferentes tipos de piel con los que hacer frente a los signos de envejecimiento y volver a lucir un aspecto de lo más natural.

 

  • La flacidez genera pérdida de firmeza en el rostro.

Es decir, las fibras que sostienen la piel disminuyen y, por tanto, se reduce la concentración de elastina y colágeno, generando menor elasticidad y resistencia de la misma. Es muy común que, a partir de esta edad, aparezca en zonas como la mandíbula, la papada, los surcos al final de la nariz y los párpados.

  •   La deshidratación por déficit de agua en la epidermis es otro de los signos más comunes.

A causa de factores como el clima, el tabaco, la falta de líquidos e incluso una mala alimentación.

 

 

 

 

  • La desnutrición o sequedad de la piel se manifiesta al disminuir las glándulas sebáceas.

Son las encargadas de sintetizar el sebo y lubricar y proteger la superficie de la piel. Independientemente del tipo de piel, el rostro puede resecarse en cualquier momento.

  •  A partir de los 40, los pigmentos se alteran y empiezan a salir las primeras manchas.

Debido, normalmente, a una previa y excesiva exposición solar en las zonas más visibles: el rostro, el cuello, el escote o los hombros.

  • Uno de los signos que más delatan la edad son las arrugas. 

Estás líneas de expresión formadas en el entrecejo, la frente o el contorno de los ojos se acentúan con los años a causa del resquebrajamiento de las fibras de las dermis.

Son la consecuencia de la disminución del colágeno y la falta de elasticidad entre otros.

  • La utilización de cremas con SPF de 25, 30 o 50 (dependiendo del tipo de piel).

Puede suponer un 80 % de tu rutina diaria para luchar contra el envejecimiento prematuro de las zonas más sensibles y expuestas a todo tipo de radiaciones y radicales libres.

 

 

 

  • La limpieza es vital para el mantenimiento de la naturalidad de la piel.

Usar un gel limpiador o jabón facial pueden ser las mejores opciones para abrir los poros, recuperar la frescura a la piel y eliminar la suciedad depositada en cara durante la jornada.

  • Asimismo, se debe hacer especial hincapié tanto en la hidratación externa como en la interna. 

Beber al menos 2 litros de agua al día te ayudarán a mejorar y ganar la firmeza, la elasticidad y la luminosidad perdida.

  • Los tratamientos “antiagin” serán tus mejores aliados para reducir las marcas.

Usa cremas y suplementos ricos en vitaminas C, como los serums, o en ácido hialurónico, como los contornos de ojos, para mantener hidratada la zona y aumentar su volumen.

  • Dormir bien es fundamental para que la piel regenere.

Se recomienda hacerlo durante 7 – 9 horas diarias ya que, los signos del cansancio se reflejan en el rostro mediante la aparición de arrugas, bolsas y ojeras y un tono de piel más apagado.

 

 

 

 

 

Imágenes: Pinterest, uncomo.com, enfemenino.com, mochifa.com 

Autor: Andrea Pascual

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