Invisalign®: el tratamiento que no pasa de moda entre las celebs

 

¿Qué es el Invisalign y por qué está tan de moda?

 

En 2009 la ortodoncia invisible revolucionó el mundo de la estética dental en adultos.

Se convirtió en la alternativa perfecta a los tradicionales brackets.

 

Este método, cada vez más extendido, ha conquistado a celebridades como Amaia Salamanca, Manuel Fuentes o la mismísima Reina Leticia.

 

 

 

 

Es la opción preferida entre todas aquellas personas que quieren corregir su sonrisa de manera eficiente, cómoda y discreta.

 

Invisalign® se compone de una serie de alineadores personalizados prácticamente invisibles y extraíbles que se sustituyen cada dos semanas por un nuevo juego.

Conforme se va cambiando de alineador, los dientes se van moviendo, poco a poco, semana tras semana.

Hasta que están rectos y en la posición final prescrita por el odontólogo.

 

Hay un boom de tratamientos de ortodoncia en personas de entre 35 y 55, ya que cada vez nos preocupamos más por nuestra imagen y nuestra salud.

De hecho, uno de cada tres usuarios de ortodoncia en España es mayor de edad.

Una sonrisa bonita, limpia y alineada ha dejado de ser un capricho para convertirse en un requisito.

Y, para corregir malos alineamientos dentales en adultos, el Invisalign® es el rey de los tratamientos”,

explica el Dr. Santamaría, especialista en implantología y odontología integrada de la Clínica Curull.

Uno de los primeros centros en Tarragona que incorporó la ortodoncia invisible en el año 2009.

 

Con más de 450 casos resueltos, el doctor Santamaría es speaker de Invisalign® y está certificado por la marca como Platinum Provider.

 

 

¿Por qué sigue siendo tendencia?

El método Invisalign® se ha consolidado como un must de belleza por la multitud de beneficios que presenta respecto a los brackets.

 

Imperceptible.

Su éxito se debe, en gran parte, a su discreción.

Lo que más valoran los pacientes es que, al ser transparentes, pueden llevar los alineadores sin que nadie se dé cuenta, algo que con la ortodoncia convencional era impensable”, explica el doctor Santamaría.

Probablemente, de no ser por la ortodoncia invisible, muchas personas no se habrían planteado corregir sus malformaciones dentales. 

Por miedo a que el aspecto de los brackets afectara a su vida cuotidiana o trabajo”, añade.

 

 

 

Eficiencia y alta precisión.

“Gracias a los avances tecnológicos, los resultados de la ortodoncia invisible son espectaculares.

La incorporación del escáner intraoral, por ejemplo, permite tomar medidas de la dentadura con una exactitud absoluta”, añade el experto.

 

Mayor higiene.

Esta técnica ortodóntica, además de su evidente efecto estético, también destaca porque facilita la limpieza bucal.

Ya que los alineadores se deben llevar un mínimo de 22 horas al día para fijar bien las posiciones y se quitan para comer.

De esta forma, el paciente se puede cepillar cada día de manera cómoda y sencilla antes de volverse a colocar el alineador.

Por ello, es especialmente útil en personas adultas que sufren enfermedad periodontal.

 

Debido a que estos pacientes deben tener un riguroso control de su higiene oral, Invisalign® ofrece beneficios adicionales frente a la ortodoncia convencional al ser removible”, explica el Dr. Santamaría.

 

Comer sin limitaciones.

Con los brackets, comer ciertos alimentos:

como un bocadillo, un chicle o una manzana, puede resultar incómodo.

Gracias a que los alineadores se pueden retirar en las comidas, la dieta no se ve afectada durante el tratamiento.

 

Adiós al dolor y a las urgencias.

Otra de las ventajas del método Invisalign® es que ha conseguido acabar con las visitas improvisadas al dentista por urgencias como:

Rozaduras, roturas o caída de un bracket.

En cambio, “con la ortodoncia invisible, solo es necesario acudir a la revisión cada 6 o 8 semanas para evaluar el correcto seguimiento del tratamiento y poder recibir los nuevos alineadores”, detalla el Dr. Santamaría.

 

Menor duración.

Depende de la complejidad del caso a tratar, puede oscilar entre los 6 meses y los dos años.

Además, actualmente contamos con el Acceledent, un instrumento que el paciente usa en casa y puede acelerar el efecto de los alineadores.

Permitiendo cambiarlos cada 5-7 días y reduciendo el tratamiento gasta en 6 meses”, explica el experto.

 

 

 

 

Mismo precio.

Invisalign® cuesta lo mismo que uno de ortodoncia convencional.

En función de las necesidades del paciente, los precios del tratamiento oscilan entre los 1.000 y los 4.000 euros.

 

Permite combinar tratamientos.

Con la ortodoncia invisible es posible combinar varios tratamientos a la vez para conseguir la sonrisa ideal en menos tiempo.

Así, si el paciente necesita otro tipo de intervenciones porque no solo quiere corregir la posición de los dientes sino también, por ejemplo, el tono, no tiene por qué esperar a que termine uno para empezar el otro.

Puede realizarlos simultáneamente”.

 

 

 

 

Imágenes: clínica Curull, Pinterest 

Autor: Andrea Pascual

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