Dieta cosmética: consigue una piel perfecta con una buena alimentación

Los cuidados cosméticos de la piel son tan antiguos como la humanidad. Hace miles de años que las civilizaciones del Lejano Oriente tenían ya muy claro que la higiene y la dieta eran determinantes para el estado y belleza de la piel.

Alimentarse siguiendo unas ciertas normas puede favorecer el buen mantenimiento de esta parte tan esencial de nuestro cuerpo.

Normas básicas de una dieta cosmética:

– Tiene que aportar una cantidad de agua suficiente. Una dieta con poco líquido puede producir una cierta deshidratación de la piel, lo cual constituye el paso previo a su deterioro y envejecimiento.

– La dieta debe tener una dosis adecuada de vitamina C, pues ésta es fundamental para la síntesis del colágeno. La vitamina C se encuentra básicamente en los cítricos, las verduras y las hortalizas. Recordar que con una cocción excesiva se pierde gran parte de esta vitamina. Las proteínas tienen que estar presentes en las cantidades necesarias y deben ser de alta calidad biológica.

– No olvidemos que las proteínas son un material plástico por excelencia para nuestro cuerpo. Evitar, pues, las dietas sin proteínas, las dietas estrictas vegetarianas o las que contienen sólo proteínas de baja calidad. La carne, el pescado, los huevos, los lácteos y las legumbres son buenas fuentes de proteínas.

– La vitamina A es esencial para el buen estado de la piel. Se encuentra en las grasas animales y en los vegetales de color anaranjado-rojizo (zanahorias, remolacha…).

– La mantequilla, los lácteos no descremados y los huevos son alimentos muy recomendados. En caso de dietas hipocalóricas o bajas en grasas se deberán incluir periódicamente alimentos ricos en estas vitaminas.

– El alcohol y el café se tomarán con mucha moderación y se procurará que la base de la dieta sean los alimentos frescos.

Es recomendable una cocina simple con la mínima cantidad de condimentos y grasas. Es importante evitar el estreñimiento, ya que esta alteración suele producir una absorción de sustancias poco recomendables para el organismo y esto se refleja fácilmente en la piel. Para ello será necesario que la dieta contenga suficiente fibra (como la que aporta el pan elaborado con harina integral por ejemplo) y agua.

También es importante que el menú diario contenga una generosa cantidad de ácidos grasos esenciales; en este ámbito, los aceites de semillas (girasol, sésamo…), el germen de trigo (producto éste que, de hecho, ya es utilizado por la industria cosmética) o la lecitina de semillas pueden ser buenos aliados.

Vigilar el peso y las calorías ingeridas

Es importante no olvidar que las grandes oscilaciones de peso son un terrible castigo para la piel y pueden envejecerla al derivar en rebeldes celulitis. Lo mejor es mantener un peso estable y en caso de fuertes pérdidas de peso procurar que éstas se hagan de forma lenta y progresiva. También debe tenerse presente que la dieta debe contener las calorías adecuadas.

Nada peor para la piel que las típicas dietas hipocalóricas (que presentan un exceso de grasas de origen animal y un déficit de vitaminas) en las que la energía no llega a las 1.000 kcal diarias. En caso de seguir una dieta hipocalórica se procurará que la energía no sea nunca inferior a las 1.200 kcal.

Autor: Redaccion

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3 Comentarios

  1. me emcanto la pagina los datos de dieta los datos de sexo todo

  2. y tanto! yo me rio mucho con los comentarios de los famososxD

  3. este sitio es el mejorrrrrrrrrr

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