Cuidados de la piel para todas las edades

Por fin ha llegado el calor y , antes de entrar en materia, es importante recordar los peligros que la radiación ultravioleta, sobre todo a determinadas horas del día, representa para la piel.

La protección solar es muy necesaria a todas las edades y aunque no estemos en la playa o tratando explícitamente de broncearnos, debemos acostumbrarnos a aplicar una pantalla después de nuestra crema hidratante antes de salir de casa, incluso los días nublados. Al cabo de los años nuestra piel nos lo agradecerá.

Asimismo, de los 20 a los 60 y en adelante, el secreto del cuidado facial se basa en otros dos aspectos: la limpieza y la hidratación. A medida que vayamos sumando años y, según nuestras características personales, tendremos la opción de combinarlos con un abanico de tratamientos que dependerá de la etapa vital que nos encontremos.

De los 20 a los 30

 

 

A esta edad la piel todavía no precisa de demasiados tratamientos ni de abuso de productos. Sí es importante mantener una rutina diaria que incluye desmaquillarse por la noche, así como aplicar un tónico para refrescar la piel y usar una crema hidratante para reponer el agua perdida debido a las agresiones externas (sol, frío, cambios de temperatura). También es recomendable usar un jabón que no sea demasiado agresivo para lavar el rostro una vez al día.

Con una exfoliación semanal será suficiente para eliminar las células muertas y favorecer la penetración de las cremas. Si se trata de una piel muy sensible es aconsejable prolongar un poco más el tiempo entre exfoliaciones. Las limpiezas profesionales y algún tratamiento de hidratación facial esporádico quedan reservados para recuperar la piel después de épocas del año en la que sufre mas, como en invierno y verano.

De los 30 a los 40 

 

 

A partir de esta edad comienzan a manifestarse los primeros signos del envejecimiento: manchitas, pérdida de elasticidad, menos luminosidad, etc. Se percibe cierta deshidratación e, incluso, la coloración ya no se ve tan uniforme. La clave reside en nutrir la piel en profundidad para devolverle el colágeno que ha perdido. La hidratación debe basarse en cremas con tratamiento o sérums. Las mejores hidratantes para esta piel son las que contienen vitaminas como la E y la C que son antioxidantes y disminuyen las líneas de expresión. Es aconsejable utilizar una crema blanqueadora con vitamina C o la que se adapte mejor a las necesidades de la piel.

En esta franja de edad suelen comenzar a demandarse en clínica los tratamientos de láser para eliminar manchas solares, rellenos con ácido hialuronico para las arrugas de expresión y la aparatología profesional. Los peelings químicos también ayudaran que nuestra piel se vea más joven y tersa y además contribuirán a la formación de colágeno.

De los 40 a los 50

 

 

De los 55 en adelante los cambios hormonales y la falta de hidratación harán que la piel tenga un aspecto cansado, por lo que resulta necesario intensificar los tratamientos. En este sentido, tanto la genética como el estilo de vida de cada mujer tienen mucho que decir. A cualquier edad recuerda tomar agua, no abusar del sol, ni de medicamentos que agredan la piel, tener una dieta sana y descansar el mayor tiempo posible.

Posiblemente necesitemos realizarnos tratamientos de rellenos faciales como los injertos de grasa autóloga, el ácido hialurónico, la toxina botulínica y tratamientos de cabina con aparatología que combata la flacidez y las arrugas. Todos ellos personalizados.

Si la persona lo desea , es el momento de plantearse una posible cirugía. El lifting cérvico facial es la intervención que se encarga de corregir el paso del tiempo por nuestro rostro y que también se combina con algunos tratamientos arriba citados.

 

Moisés Martín Anaya es cirujano plástico y estético. Es miembro de Aecep Cirujanos y director de Clínica Martín Anaya

 

Imágenes: Pinterest

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *