¿Cómo cuidar la piel del rostro?

 

Todo lo que debes tener en cuenta para lucir una piel perfecta

Consejos para que luzcas un rostro luminoso y una piel tersa.

 

Lucir una piel hidratada, uniforme, sin manchas, arrugas e imperfecciones es una de las preocupaciones estéticas que tienen la mayor parte de las mujeres.

Para conseguirlo, no solo hace falta una buena crema, sino que hay tener en cuenta otra serie de factores, como el orden, la cantidad o la forma de aplicar el producto.

Gema Correa, fundadora de la firma de cosméticos naturales Lycolé, nos da una serie de pautas para resolver todas las dudas que surgen en el cuidado del rostro y así poder incluirlas en nuestra rutina diaria de belleza.

 

 

Limpiar la piel en profundidad.

Es lo primero, para eliminar las toxinas que se acumulan debido a la polución, el sudor o el maquillaje.

Y, así preparar la piel para que los productos penetren sin problema en las capas inferiores de la dermis.

 

Orden de los productos.

Muchas de las dudas que tenemos a la hora de cuidar la piel surgen debido a este factor

La forma correcta de aplicarlos es la siguiente:

Primero el serum sobre la piel limpia, después el contorno de ojos y labios y, para acabar, la crema hidratante.

 

 

 

 

 

 

Tiempo.

Debemos esperar cierto tiempo entre la aplicación de cada crema.

Cada piel es diferente y unas necesitarán más tiempo que otras.

Lo importante es no asfixiarla y dejar que cada producto se absorba antes de aplicar el siguiente.

 

Serum.

El serum cuida y trata el rostro en profundidad.

Se debe aplicar mediante un ligero masaje por la cara, cuello y escote.

Utiliza la punta de los dedos para dinamizar la circulación sanguínea y linfática.

 

Contorno de ojos. 

Es la zona más fina del rostro y está sometida a continuos movimientos, por lo que necesita hidratarse en profundidad.

Si tenemos bolsas, hay que aplicar el producto masajeando de fuera hacia adentro para ayudar al drenaje linfático.

Mientras que si nuestro problema son las ojeras hay que hacerlo al revés, de dentro hacia afuera para destensar la zona y suavizar las arrugas de expresión.

 

Protección del sol.

Siempre es un buen momento para empezar a cuidarse, tener la piel hidratada y protegida del sol.

Cuanto mejor nos cuidemos, mejor envejeceremos.

Sin embargo, es a partir de los 30 años cuando nuestro programa genético empieza a deteriorarse, y es el momento de ponernos las pilas si queremos conservar una buena piel.

 

 

 

 

Ocasiones especiales.

Si tenemos que preparar la piel para una ocasión especial, podemos añadir a nuestro ritual de belleza una mascarilla facial antioxidante.

Para recuperar el equilibrio natural y lucir un cutis suave e hidratado.

 

Constancia diaria. 

Es fundamental la constancia.

Debemos cuidar la piel todos los días, por la mañana y por la noche.

Y, si además lo acompañamos de una alimentación sana y ejercicio, el resultado será de diez.

 

 

 

Imágenes: Lycolé, Pixabay

 

 

Autor: Andrea Pascual

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