Belleza líquida, un nuevo concepto para el lifting facial

El lifting líquido persigue la renovación de la piel madura y entra dentro de los tratamientos que se realizan en clínica.

Está pensado para mujeres a partir de los 40 años (aunque, naturalmente, cada piel es un caso singular) y busca borrar los primeros signos del envejecimiento.

Su denominación se basa en los elementos que se combinan para luchar contra esa fatiga y esas primeras arrugas que surcan el rostro.

Hablamos de un cóctel de botox, ácido hialurónico, hidroxiapatita cálcica y la aplicación de mesoterapia con ácido hialurónico reticulado, que hidrata, recupera el volumen perdido y devuelve la luminosidad a la piel.

Este cóctel de belleza líquida, personalizado tras el diagnóstico del profesional médico estético, comienza con un peeling químico, suave, sencillo, poco agresivo y que dejará la piel tersa y uniforme para las aplicaciones posteriores.

Tras este paso previo, comienzan las infiltraciones de diferentes productos para cubrir las distintas áreas de rejuvenecimiento facial.

 

 

El bótox se emplea para eliminar temporalmente las arrugas de expresión. El procedimiento consiste en la infiltración de toxina botulínica en el músculo de la zona a tratar, por ejemplo , el entrecejo, la frente o las arrugas peribucales , conocidas como patas de gallo.

La hidroxiapatita cálcica es un relleno dérmico que complementa al bótox, puesto que también trata las arrugas y los pliegues de la piel. Estimula la producción de colágeno, por lo que garantiza resultados a largo plazo. Su efecto es duradero.

El ácido hialurónico tiene el cometido de rellenar pliegues y recuperar los volúmenes que el rostro pierde con el paso del tiempo.

Su eficacia se basa en su gran capacidad para atraer y retener agua, lo que permite rehidratar la piel y hacer que luzca más tersa, aumentando su grosor y eliminando los surcos.

Mesoterapia con ácido hialurónico reticulado. En este último punto se abordan las estructuras profundas de la piel, consiguiendo hidratar y ofrecer unos resultados de luminosidad que recuerdan a la piel juvenil, sana y fresca.

El lifting líquido se puede combinar, según otras necesidades y a edades más avanzadas, con otros tratamientos que se ocupan de la pérdida del óvalo facial, como los hilos tensores.

 

Virginia Sánchez es dermatóloga y directora médico-estética de Clínicas Dorsia.

 

Imágenes: Pinterest

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