Viajar en barco con niños ¡Aprovecha todas sus ventajas!

Se trata de una de las opciones más divertidas para los más pequeños. Aunque, sin duda, realizar un crucero será una experiencia inolvidable para toda la familia.

Las grandes compañías navieras ofrecen servicios adaptados a éstas y la
oferta cada vez es muy amplia, en cuanto a tipo de buque e itinerarios,
siendo los más recomendables los que transcurren por el Mediterráneo,
fundamentalmente por el clima.

Son muchas las ventajas que ofrece
elegir el barco para pasar las vacaciones y el precio suele ser más
asequible de lo que se piensa. Normalmente en casi todos los buques los
niños menores de 2 años viajan gratis y los niños mayores de 2 y
menores de 12 pagan el 50% de la tarifa (a excepción de condiciones
especiales).

El barco es, quizá, el medio de locomoción menos utilizado en España para pasar las vacaciones, a excepción de los destinos insulares, que si que presentan mayor demanda. No obstante, en los últimos años son muchas las familias que se animan a hacer un crucero, atraídos por las ventajas que esta opción ofrece… ¡Toma nota a la hora de preparar tus vacaciones!

  • En muchas ocasiones el viaje se hace de noche, para evitar el mareo, pudiéndose cubrir gran parte del trayecto durmiendo, con lo cual ni te enteras de las largas distancias. En este caso, es una gozada despertarse y estar llegando casi a puerto.
  • Casi la mayoría de los barcos tienen servicio de atención a niños en horario diurno y nocturno, con animadores que les ofrecen un amplio programa de actividades (juegos en la piscina, fiestas varias, juegos didácticos, etc.), con lo cual los más pequeños están encantados. Además, en algunos miniclubs existe la posibilidad de que puedan hacer las comidas allí, permitiendo que los padres se puedan relajar.
Desde el barco, se espera con emoción la llegada a cada destino
  • También, podremos contratar (previo aviso) en el mismo barco un servicio de niñera, que nos los entretendrá mientras nosotros recorremos tranquilamente alguna ciudad y disfrutamos de sus atractivos.
  • Como hemos comentado, existen tarifas especiales para los niños. También hay que tener en cuenta que las compañías ofrecen descuentos por compra anticipada y que las naves tienen un cupo determinado de niños para cada travesía, por lo que conviene reservar con cierta antelación.
  • Normalmente, los barcos cuentan con salas de ocio, bares, restaurantes, pantallas de televisión, teatro, salas de juego, etc., es decir con una amplia gama de servicios, con lo cual no os aburréis. Las ciudades que se visitan también ofrecen un sinfín de posibilidades.
  • En largas travesías, las naves disponen de cunas en los camarotes, aseos para el cambio de pañal, servicio de guardería para los más pequeños, etc.
  • Por otra parte, el gran tamaño de los buques permite dar paseos por la cubierta, lo que hace el viaje más entretenido y menos pesado a los niños, que en este caso deberán ir acompañados de sus familiares.
LLegar a puerto significa disfrutar de fantásticas playas
  • Tanto los niños como los adultos pueden sufrir algún tipo de mareo. Las zonas más recomendables para evitarlo son la cubierta superior y el centro del barco, lugares donde el movimiento se hace menos perceptible.
  • Además, un crucero permite disfrutar de la belleza y espectacularidad del paisaje marino y con un poco de suerte, podréis ver bancos de peces y delfines.

No busques más, ¡estas son las vacaciones para ti!. Y si tienes un bebé, que ello no te frene a la hora de realizar un crucero, ¡anímate!.

Autor: Amparo Suay

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