Se acerca el parto: señales de que cada vez falta menos

Ya han transcurrido casi nueve meses y ¡Cada vez falta menos para el gran día!

La “dulce espera” ya casi llega a su fin y hay señales ineludibles de que es así. Te invitamos a conocer cuáles son para estar preparada y que no te “pille” por sorpresa.

Si bien siempre dan una fecha aproximada de parto, ésta se puede adelantar o, por el contrario, atrasar. Por ello, el consejo es estar preparada y tener todo lo necesario listo para el parto desde varias semanas antes (ya a partir de la 35 o 36 para ser bien precavidos).

Hay varios signos de que el parto se aproxima, te contamos cuáles son.

Calambres en la región pélvica

Los dolores y calambres en la zona pélvica, así como en la espalda baja, son indicadores de que falta poco. Esto se produce como consecuencia de que el bebé está adoptando la posición adecuada para su pasaje por el canal de parto, lo que genera presión y molestias en estas regiones.

 

Respiración más relajada

Cuando el bebé se acomoda para salir, es posible que no sólo experimentes los calambres antes mencionados, sino que también sientas un alivio en la respiración. Cuando el pequeño para nacer se ubica en la parte baja del vientre, libera la presión sobre el estómago y pulmones, que estuvo causando una falta de aliento durante las últimas semanas de gestación.

Menos movimientos del bebé, aunque más bruscos

Debido a que el tamaño del bebé es mayor, ya no dispondrá de mucho espacio dentro del vientre. Por este motivo no podrá moverse tanto, aunque cuando lo haga lo percibirás de forma un tanto más intensa.

Expulsión del tapón mucoso

El tapón mucoso se forma durante el embarazo en el canal cervical y sirve para mantener sellado el cuello del útero. Se compone 90% de agua y 10% de glucoproteínas, que son las que le dan su consistencia gelatinosa.

La principal función del tapón mucoso es actuar como barrera físico-química e inmunológica, para evitar el paso de agentes extraños.

Cuando el parto ya está cerca, el cuerpo expulsa este tapón cervical, ya que el cuello del útero comienza con su proceso de dilatación, preparándose para el alumbramiento. La expulsión puede ocurrir en un solo día o extenderse por más tiempo.

Por lo general, ocurre en forma de flujo vaginal intenso, que puede ser transparente, amarillento o en un tono marrón.

 

Contracciones de Braxton Hicks

También llamadas “falsas contracciones”, muchas mujeres comienzan a sentirlas un par de semanas antes del parto.

Son distintas a las contracciones de parto, ya que son irregulares, menos dolorosas y suelen desaparecer tras una breve caminata o algún ejercicio leve. Ocurren cuando el útero se contrae, por no más de 30 a 60 segundos, provocando una sensación de dureza y tensión en el abdomen.

Imágenes: Pinterest

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